La celulitis, una alteración edemato-degenerativa esclerótica de la grasa subcutánea, que afecta no sólo a las células grasas, sino también al líquido intersticial y a los pequeños vasos sanguíneos, no sólo se acumula sobre la piel de mujeres con exceso de kilos, las delgadas también la padecen. Más del 90 por ciento de la población femenina mundial sufre en silencio la temida celulitis a partir de los 20 años.Existen varios tipos de celulitis y todas evolucionan lentamente. Es frecuente encontrar varios tipos de ellos en una misma persona. A continuación exponemos las más habituales:
Compacta o dura. Se presenta en la cara externa de los muslos -típicas cartucheras- y en la cara interna de las rodillas, se caracteriza porque es dura al tacto y tensa la epidermis al máximo y parece granulosa bajo los dedos.
Edematosa. Suele localizarse en muslos y rodillas, pero la zona más dañada es la parte inferior de las piernas. Tiene una consistencia viscosa o pastosa con nudosidades, es dolorosa al tacto y a veces molesta espontáneamente.
Blanda. Se manifiesta en la cara anterior y posterior de los muslos, abdomen, espalda, brazos y glúteos. Se caracteriza porque los tejidos se tornan esponjosos y flotantes. A menudo se asocia a una musculatura atrófica. El tejido conjuntivo, que normalmente es flexible, se espesa y toma una consistencia gelatinosa cada vez más densa. Se mueve al andar, pero no suele ser dolorosa.
Hábitos anticelulitis
Entre los hábitos diarios que se deben seguir para combatirla se encuentran:
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