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Una estrategia distinta para cada edad (mayores de 50 años) - Doctor Sonrisal

Un coach debe tener en cuenta la edad de sus coachees y conocer las ambiciones personales que aparecen en las diferentes etapas de la vida. Cómo orientar el proceso en cada caso.

En los caminos del coaching, el coah se percatará de que la gente se formula continuamente preguntas talos como: ¿Dónde estoy parado ahora?    ¿Quién soy?   ¿Qué puedo hacer?   ¿Qué quiero hacer?


La ambición es para mucho el móvil para el hacer: Es muy personal y es diferente en cada persona. La etapa de la vida en la que cada uno se encuentra es también un elemento que puede incidir en la ambición y en la pasión. La función del coach es encontrar claridad con respecto a sus colaboradores: ¿Cuáles son los valores, las normas y los objetivos personales? ¿Qué considera importante en su función actual y en su función futura? ¿Qué es lo que la gente considera importante y cuánto placer real siente por algo? ¿Cuáles son los móviles par hacer o no algo?

LOS DE 20. Para las personas de veintipico es importante la variación en su trabajo, experimentar qué es lo que pueden hacer y qué no. La rutina es mortal. El coach no debe cargar a la persona de 20 con tareas demasiado largas, sino con trabajos en los cueles pueda ver los resultados a corto plazo. Debe posibilitar que trabaje en un ambiente donde se pueda comunicar abiertamente con otros que le digan qué es lo que encuentran en ella. El coach deberá mantener conversaciones regulares, ya que la retroalimentación (feedback) es el motor para aprender y cambiar.

LOS DE 30. Conocen sus límites y sus posibilidades. El trabajo es el lugar donde quieren desarrollarse, tanto en sentido interno (poder desplegarse como persona) como en sentido externo (hacer una carrera). Pueden emprender tareas a largo plazo, abarcar un amplio campo de acción y asumir responsabilidades que van más allá de sólo ejercer su propio trabajo. Les gusta trabajar, especialmente en aquellas áreas en las que se apela a la inteligencia: determinar objetivos, planear, organizar, determinar prioridades, etc.

El coach debe tratar que la persona de 30 años logre planear y organizar su trabajo bajo su propia responsabilidad. La gestión por objetivos actúa muy bien con los de 30. El coach debe solicitar que el trabajo sea supervisado por otros y dejar que su colaborador participe en temas de capacitación como "trabajar con personas" y "cómo armar un buen equipo", donde tienen mucha importancia términos como colaboración, comunicación, capacidades interpersonales y comportamiento.

Debe estimular a los de treintaypico para que profundicen sus conocimientos y para que participen en redes y asociaciones profesionales. También hacerles tomar conciencia de sus elecciones confrontándolas con preguntas, dejando que su elección sea conciente y que tengan suficiente análisis racional y emocional de los pros y los contras.

LOS DE 40. "¿Esto es todo?", es una de las preguntas que muchas de las personas de 40 se hacen para, a continuación, cambiar de ocupación, comenzar una nueva relación, iniciar su propia empresa. Más importante que "hacer cosas" es "hacer las cosas de distinta manera". Su posición respecto del trabajo puede ser muy distinta, dependiendo del desarrollo que ha tenido, de la naturaleza del trabajo y de la actitud de sus colegas.

Hay personas de 40 años que realmente quieren cambiar: se presentan para cubrir nuevos cargos, comienzan a estudiar otra vez, hacen de un pasatiempo una profesión. Otras comienzan a trabajar aún más, llevan trabajo a casa, tienen una postura aún más fuerte frente a los demás, tratan de olvidarse de sus propias preguntas y no miran sus inseguridades. Otras formulan inesperadamente preguntas esenciales y hacen un mundo de ellas, mientras irradian indiferencia respecto de temas que antes les preocupaban.

Este grupo ha crecido bajo la idea: "Te debes defender solo". Se les ha incorporado la idea de que se tienen que preocupar ellos mismos de su propio progreso y de crear las posibilidades para ello. Los de 40 no temen dar un giro a su vida. Ya poseen confianza en sí mismos.

El de 40 debe tener la oportunidad de descubrir por sí mismo el valor de su trabajo, para que a continuación se lo valore. El coach tiene que estimularlo para que pueda ver el trabajo que realiza y seguir en su tarea de manera constructiva. Al desarrollar el liderazgo de esta manera, se evita que a la larga muchos viejos colaboradores se conviertan en un estorbo dentro de la organización.

EL DE 50. El "satisfecho" de 50 se caracteriza por su tranquilidad y su creatividad. Trata de originar cada vez más espacio para sus verdaderos intereses en lo humano y dentro de la sociedad.

Las personas de 50 pueden ser de confianza de gente joven, porque se sueltan y no se sienten con la obligación de arreglar la vida de nadie.

En cambio, el "insatisfecho" de 50, quien desea aún ser el centro de la reunión y quiere seguir teniendo todo bajo control, parece cada vez más forzado a mantener su posición. Quiere seguir siendo el jefe sobre sus jóvenes colegas. Estas personas tienen la tendencia de buscar un chivo expiatorio a quien se le pueda adjudicar toda su desgracia.

Los que están satisfechos pueden ser buenos pilares de apoyo para la empresa. No deben reforzar su propia posición y por lo tanto pueden lograr mejor objetividad.

No necesitan mostrarse; pueden y se atreven a tomar decisiones difíciles, si la tarea así lo requiere. Este grupo ha crecido bajo la premisa: "Nadie te regalará nada". Trabajar y tomar responsabilidades para tener éxito es ya una virtud aprendida.

Lo más importante es tratar de evitar la negatividad. La afirmación: "En los viejos ya no se puede cambiar nada" no es siempre cierta.

EL DE 60. La función del coach es hacer ver el valor que tiene el de 60 dentro de la organización. Tiene mucho conocimiento de la empresa, de los procesos de producción, de los clientes. La conversación que debe mantener el coach se centrará en las posibilidades de que esos conocimientos y experiencia se vuelquen en toda la organización.

La edad que predomina tiene un impacto en la cultura de la organización. Una empresa con casi todos los colaboradores jóvenes, donde se destacan cierto dinamismo y fluidez, irradiará algo totalmente distinto a otra con muchos colaboradores que rondan los 50, donde se hará hincapié en la experiencia.
http://www.cristinamejias.com/coaching_de_carrera
Fuente: Revista FORTUNA

“Tú eres o te convertirás en lo que piensas” - Doctor Sonrisal


Siéntelo, piénsalo y vívelo


Se dice que “tú eres o te convertirás en lo que piensas”; por ejemplo un estudiante de medicina que pasa la mayor parte del día estudiando sobre medicina y aprendiendo de esta profesión termina algún día por convertirse en médico; sin embargo muchos estudiantes no terminan la carrera. ¿Es entonces una mentira?
Bueno, no es mentira, solo que tampoco es verdad; no solo se trata de lo que piensas sino de lo que sientes cuando piensas; hay muchos casos que me cuentan en que ellos querían algo pero ese algo no se dio, por más que estaban alineados mentalmente con el objetivo, este parecía que se les escapa de entre las manos.
¿Por qué crees que pasa esto?, ¿te ha pasado?, la verdad que a mí también me ocurrió y creo que a muchos nos ha pasado; en mi caso y haciendo un análisis en retrospectiva, eran por dos posibles causas; la primera se debía al miedo; muchas personas en algún momento de nuestra vida tenemos miedo al fracaso o al éxito; la segunda causa era que el sentimiento no estaba alienado con la razón.
Tanto en una causa como en la otra lo que entra a consideración son los sentimientos; muchos deciden estudiar una carrera o iniciar un negocio debido a razones puramente lógicas; pero emocionalmente no están listos para este objetivo.
Nuestros sentimientos nos dicen si algo en nosotros está bien o está mal, cuando siento la sensación de bienestar al pensar en algo, ese pensamiento es más poderoso que cuando solo uso mi cerebro para organizar un plan.
La verdad es que existen dos sentimientos básicos que disparan pensamientos positivos o negativos; son simples, pero dan toda una gama de sentimientos que hacen lo que somos; estos sentimientos son el de bienestar y malestar; si algo nos hace sentir bien nuestros pensamientos al respecto serán positivos; por otro lado pensamientos positivos no necesariamente darán sentimientos positivos.
Esto es lo que hace fallar el 90% de las veces; si bien tenemos este pensamiento positivo y parece que es en lo único que pensamos, nuestra sensación no está alineada con lo que pensamos; por ejemplo el decir 


“Soy exitoso” pero no tener éxito, está alimentando una sensación de malestar y un gran conflicto interno, debemos hacer que nuestros pensamientos  y sentimientos estén alineados; por eso es mejor decir   “Yo me siento exitoso”,  así el conflicto será menor y pronto estaremos sintiéndonos exitosos y siendo exitosos.
¿Tú te has preguntado cómo te sientes respecto a tus metas?

Los Valores en la formación del niño, niña y adolescentes - Doctor Sonrisal


Enséñales  a los niños:
Enséñales  a sonreír, dale tu mano, un abrazo,   no sabes que serán de adultos, pueden ser tu médico, tu abogado, tu juez o tu asaltante,  nunca olvidarán que les diste amor que los ayudó a formarse y abogaran por ti.
La prudencia:
Es una virtud que nos permite tomar decisiones acertadas en el momento y lugar adecuado, ser prudente es un valor
Significado del Abrazo en Familia.
el abrazo expresa por sí solo, nuestros sentimientos hacia  a la otra persona
Cuando  abrazamos  a nuestro esposo o esposa,  significa  te amo, te necesito, perdona mis egoísmos y las veces que no presto la atención que mereces.
Cuando abrazamos a nuestro hijo pequeño, demuestra   la ternura que él mismo nos inspira, le transmitimos seguridad y el afecto que necesita.
Cuando abrazamos  a nuestro hijo joven, expresamos el amor y la aceptación ,  te queremos como eres. Disculpa si no te comprendemos todas tus inquietudes. ¡Cuenta siempre con nosotros!
Cuando  es el abrazo del hijo a sus padres, significa  Sé cuánto me aman y aunque no siempre lo exprese, yo también los quiero mucho.
Cuando  abrazamos a nuestros hermanos   te quiero de verdad, eres importante para mí. Comparto tus penas y alegrías… ¡cuenta conmigo!
El abrazo simultáneo entre esposos, hijos y hermanos es la máxima expresión de amor y de comunicación, diálogo y reconciliación.


Para la enseñanza de valores  en la escuela solo se necesita un docente enamorado de su carrera, innovador, creativo, soñador, que desee un mundo mejor para los que lo rodean.
Sé tu ese docente,  comienza desde hoy con el ejemplo a aplicar valores en tu aula