Mostrando entradas con la etiqueta objetivos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta objetivos. Mostrar todas las entradas

La gratitud impulsa el logro de metas y objetivos - Doctor Sonrisal


Cuando nos proponemos conquistar metas necesariamente esto implica una mejora en algo, muchas de esas ocasiones significa cambiar algo que no es satisfactorio, de esa forma luchamos con todas nuestras fuerzas a fin de experimentar algo diferente que sí nos dé satisfacción.
La ley de la atracción nos dice  que es necesario mantenerse enfocado y positivo en todo momento hasta conseguir que nuestros deseos se cumplan, el enorme desafío es cómo poder ver la luz en medio de la oscuridad, es decir, ¿cómo tener un estado de realización sin tener el fruto es nuestras manos? No es sencillo, pero existen algunas formas de lograrlo y de esa manera aplicar eficientemente la ley de la atracción, el primer paso debe ser la gratitud, cuando somos agradecidos enviamos un mensaje positivo al universo, observemos las cosas maravillosas que tenemos, algunos dirán ¿cuáles? Hay millones y la principal es nuestra propia vida, que más allá de la experiencia consciente es inmortal, es necesario ver hacia adentro y armonizar nuestro ser, al hacerlo todo lo externo necesariamente se transforma.
http://objetivos.org/la-gratitud-

Los 7 desafíos del emprendedor - Doctor Sonrisal



Montar una empresa rentable y de éxito no es sencillo. No sólo se trata de encontrar una buena idea empresarial sino, sobre todo, de desarrollar y ejecutar correctamente el plan de negocio. 

¿Cuáles son las similitudes entre un emprendedor y un apasionado de la aventura? Que ambos tienen que enfrentarse a los mismos siete retos para progresar: 

1. La incertidumbre. Emprender no es una buena elección para quien anhele seguridad y comodidad. El profesional que cree un negocio propio debe tener –o desarrollar– una gran capacidad de adaptación al cambio, así como estar preparado para actuar de forma correcta ante situaciones inesperadas. 

2. El riesgo. Gestionar el riesgo es una de las tareas clave de los empresarios, que sólo podrán tomar las decisiones adecuadas si son optimistas y no se dejan intimidar por problemas aparentemente inasumibles. No hay que confundir riesgo con temeridad, es decir, hay que reconocer los peligros reales. 

3. Éxito y fracaso. Al dedicar su proyecto vital a la empresa, el emprendedor persigue el éxito aunque, inevitablemente, siempre está al borde del fracaso. El verdadero triunfo dependerá del balance que realice entre la estabilidad y la innovación. 

4. La intuición. Aparte del conocimiento lógico, el empresario necesita altas dosis de pensamiento intuitivo, que le permitan identificar oportunidades de negocio. El mundo empresarial requiere conocimientos y conceptos, pero es básicamente un mundo de acción. 

5. La ambición. Es esencial que el emprendedor tenga una ambición sana y equilibrada que le haga perseguir con intensidad la meta que se ha marcado en su proyecto. 

6. La soledad. La soledad del emprendedor se manifestará en momentos críticos de la evolución de la empresa. Debe tener capacidad para saber llevarla con serenidad y deportividad. 

7. La buena suerte. El empresario no se queda esperando a que el azar le sonría, sino que busca o crea las circunstancias que le puedan propiciar tener suerte. ¿Cómo lo hace? Arriesgando, perseverando y confiando en la consecución de sus objetivos. 


Libro: 'Espíritu de aventura' 
Autor: Albert Bosch.
Editorial: Empresa Activa.
http://ciclog.blogspot.com

...éxito, por esfuerzo, te hace feliz ...!!! - Doctor Sonrisal - Red Latinoamericana Saludable





  1. ¿En qué consiste el éxito?


Para conseguir el éxito en la vida es necesario tener claro qué es lo que deseamos, fijarnos metas y objetivos tanto desde un punto de vista profesional, como desde el social o familiar, y hacer todo lo posible por conseguirlo. El éxito es conseguir lo que se desea. 

Piensa en lo que te gusta hacer y a lo que te gustaría dedicarte y realiza todo el esfuerzo que sea necesario para lograrlo. Tener éxito significa no detenerse nunca y estar continuamente preparándose.

Recuerda que aunque sepas mucho de un tema en cuestión, siempre podrás mejorar. Las personas que han alcanzado el éxito no lo han logrado simplemente por un golpe de suerte o por azar. Antes, han tenido una vida de trabajo y preparación, y cuando se han presentado las oportunidades, han sabido verlas y aprovecharlas.


  2. Establecer los objetivos

Es importante definir objetivos claros, específicos y alcanzables, teniendo en cuenta las posibilidades y cualidades de cada uno y conociendo nuestras limitaciones. No podemos fijarnos objetivos para los que no tengamos aptitudes. No podemos, por ejemplo, aspirar a ser un gran cantante y no tener buena voz. Tenemos que ajustar nuestros deseos a nuestras posibilidades. 

Una vez que nos hayamos fijado un objetivo en el que no se requieran unas cualidades específicas de las que no disponemos, tendremos que esforzarnos continuamente para lograr mediante el esfuerzo y la voluntad nuestra meta. 

Una gran meta requiere tiempo y dedicación. Para lograrlo habrá que superar muchos obstáculos, algunos internos o personales como la falta de confianza en uno mismo, la voluntad o el desánimo, y otros externos o ambientales como la competencia o los medios para lograrlo. 

Superar los obstáculos y nuestros puntos débiles es fundamental para lograr nuestros sueños.



  3. Cómo podemos alcanzar el éxito

Pretender alcanzar el éxito en la vida es un camino arduo y difícil, pero si realmente lo deseamos, podremos conseguirlo. Veamos a continuación algunas sugerencias para lograrlo: 

Diseñar un plan. Antes de empezar cualquier proyecto, hay que idear y preparar un plan de lo que nos gustaría hacer. Diseñar una estrategia y empezar a trabajar para lograrlo con éxito. Para ello es fundamental planificar el tiempo y organizarse. Todo proyecto debe estar bien estructurado, de lo contrario no obtendríamos buenos resultados.

Dificultades. El camino hacia el éxito no está exento de problemas ni dificultades. Si realmente deseas alcanzarlo, debes saber enfrentarte a los problemas. Piensa que todo problema tiene una solución y que de tu actitud y manera de actuar dependerá superarlos. Además, pueden servir de estímulos y hacer que nos crezcamos ante ellos. 

Tener ambición. Sin ambición, no se consigue nada. Para salir de donde estás y prosperar, es necesario tener ambiciones. Las personas ambiciosas llegan a más en la vida y logran sus objetivos con éxito, conforme van logrando sus metas van sustituyéndolas por otras cada vez más importante.

Metas realistas. Al planificar nuestras metas debemos ser realistas y fijarnos unos objetivos diarios que podamos cumplir, evitando hacer planes que seamos incapaces de realizar. Debemos ordenar las tareas y calcular bien el tiempo que necesitamos para cada una de ellas y poner todo nuestro esfuerzo para realizarlas con el objetivo puesto en el éxito futuro.

Lograr el éxito. Hay que fijarse una meta y realizar todo el esfuerzo para lograrla.

  4. El éxito en el trabajo

Un buen trabajador tiene que estar comprometido con su trabajo y dedicarse a él con responsabilidad y esfuerzo. Hay que fijarse unos objetivos a nivel profesional, buscando no sólo los beneficios personales sino también los de la empresa u organización. 

Para responder con eficacia a las necesidades de la empresa debemos estar cualificados para desempeñar las funciones que nos piden y estar continuamente preparándonos y actualizándonos, de lo contrario nuestros conocimientos dejarían de ser útiles. 

Una característica fundamental de las personas que logran el éxito profesional es que suelen disfrutar con lo que hacen. Son personas entregadas a su trabajo, que les gusta lo que hacen y piensan que su esfuerzo y trabajo será valorado. Realizarlo con responsabilidad y entrega les ayudará a conseguir sus metas y por tanto a lograr lo que ellos desean, el éxito en el trabajo.
Dª. Trinidad Aparicio Pérez
Psicóloga. Especialista en infancia y adolescencia.
Granada.




NUEVE (9) Maneras de Mejorar tu Concentración - Doctor Sonrisal









1 – Reduce el ruido alrededor tuyo


La mayoría de personas se distraen mucho con el ruido y los sonidos alrededor suyos. Si reduces la cantidad y frecuencia de ellos, podrás concentrarte mejor y por más rato. Aunque parece super obvio este consejo, la verdad es que si bien lo sabes, lo más probable es que no hagas nada para reducir el "ruido" al mínimo. ¿Cómo logras esto?

  • Elimina los sonidos, o mejor aun, cierra completamente el messenger cuando trabajes.
  • No chequees emails cada 2 minutos, sino que prográmate para revisar y contestar los mensajes cada 30, o 45 minutos.
  • Si estás trabajando en un proyecto grande, pídele a tus compañeros amablemente que no te molesten o distraigan.
  • En caso tu oficina sea demasiado pequeña, o con demasiada gente o bulla, programa tu trabajo pesado para realizarlo en los momentos en que dismuya la cantidad de personas en ella.

2 – Simplifica tu escritorio


Si tu escritorio es de aquellos que están plagados siempre por miles de papeles uno encima de otros, además de tu computadora, tasas de café, desperdicios, fotos de tus seres queridos, etc, el simple hecho de sentarte en él a trabajar te distrae y te estresa, aunque no te des cuenta. Las maneras como puedes simplificarlo son:
  • Bota todo papel que no sirva.
  • Archiva los que son importantes, pero que no tienes que realmente trabajar en ellos.
  • Cómprate una bandeja donde pongas arriba los documentos entrantes, y abajo los que están listos (y obliga a tus compañeros a que te pongan cualquier papel allí).
  • Trata siempre de comer o beber lejos de tu escritorio, de manera que no se llene de migajas, platos o vasos vacíos.
  • Reduce la cantidad de fotos de tus seres queridos a uno, donde aparezcan todos, o en todo caso, mete varias fotos en un sólo cuadro.
  • Elimina todos los calendarios que tengas en tu escritorio. Si haces doble clic sobre el reloj de la computadora que está en la parte inferior derecha, te aparece un calendario que puedes usar en vez
  • Elimina todos los post-its de tu escritorio y monitor. De verdad no te están haciendo un servicio, todo lo contrario. Usa una agenda, o una lista de pendientes. Si tienes acceso a Gmail, puedes convertir tu escritorio en una oficina virtual.
  • Al final del día, trata de dejar tu escritorio siempre vacío, guardando, archivando o botando todo lo que queda al final en él.

3 – Define claramente tus objetivos

Esto es casi como hacer una lista de pendientes. Anota cual es el objetivo final al cual quieres llegar. Muchas veces el no tener un objetivo claro, hace que te vayas por las tangentes. Si tienes varias tareas pendientes, define las que tienes que terminar en un tiempo determinado. Por ejemplo, al comienzo del día haz una lista de las cosas que de todas maneras tienes que terminar ese día. Así te podrás concentrar sólo en terminarlas.

4 – Planifica tu trabajo

Si el trabajo que tienes por delante es muy grande, es conveniente que definas previamente el camino que piensas tomar para resolver o cumplir tu objetivo. Muchas veces el tomar algunos minutos antes para planificar las cosas puede traducirse en varias horas de trabajo ahorradas. Trata además de planificar los pasos a seguir para llegar a la meta, eso te ayudará bastante.

5 – Conoce las reglas

Si no conoces todas las reglas, entonces toda planificación o trabajo que tengas puede desmoronarse y fracasar, y sólo te darás cuenta de ello cuando lo haga. En la empresa donde asesoro, nos enteramos que todo un departamento con el que teníamos que hacer una serie de coordinaciones no iba a estar disponible durante 15 días, debido a que ya tenían otro trabajo más grande programado, y además muchos de sus integrantes salían de vacaciones. Todo eso NO lo supimos a tiempo, lo cual nos costó perder no sólo 15, sino casi 20 días en la entrega del proyecto ya que hubo que replantear todo desde el comienzo. Si hubiésemos sabido todas las reglas desde antes, entonces hubiéramos podido planear dicha contingencia antes.

6 – Establece un tiempo límite

Si se acercara tu jefe y te preguntara, "Oye Luis Alberto, ¿para cuando va a estar listo este proyecto?", imagínense la cara que pondría si tuviésemos la desfachatez de decir "Algún día estará listo...". Así como todo proyecto requiere tener un tiempo límite de entrega, lo mismo debes plantearte con tus propias tareas, de lo contrario, estas tareas o metas no pasarán de ser simples sueños.

7 – Rompe tus bloqueos

Muchas veces nos bloqueamos. No sabemos qué hacer, o cómo resolver un problema. La mejor manera de hacerlo es encarar dicho bloqueo. Trata de ver si lo puedes dividir en partes más pequeñas y simples. También puedes conversarlo con otros, haciendo un brainstorming de ideas para tratar de ver quien consigue un camino de respuesta. Escribe y documenta todo lo que se te ocurra. El simple hecho de ir anotándolas, aunque sean un tanto locas y descabelladas, te ayudarán a concentrarte más en el problema y al final a resolverlo.

8 – Mente Sana en Cuerpo Sano

Aquello que ingresa a tu cuerpo afecta de una u otra manera a tu productividad. Nadie espera que logres rendir al 100%, si el día anterior has salido hasta tarde y llegas ebrio a trabajar. Otras cosas que afectan tu concentración es el no dormir bien por las noches, sobreusar estimulantes como la cafeína, o comer alimentos densos y llenos de grasas saturadas. Trata de reducir o eliminar uno de estós malos hábitos por un período de 30 días. Concéntrate en eliminar sólo uno. Luego de ese tiempo, verás un poderoso cambio en tu poder de concentración.

9 – Se paciente

Muchas veces uno no sabe que hacer, se desespera, y simplemente se bloquea y no hace nada. Al escribir en el blog por ejemplo, un truco que he aprendido es a simplemente sentarme frente a la computadora y no hacer nada. Simplemente mirar la pantalla vacía, respirar profundamente, concentrarme y empezar a dar vueltas a las diferentes ideas que se me van ocurriendo. De pronto, una me parece que es buena, y empiezo a escribirla rápidamente, lo cual puede ser unos 10 o 15 minutos después de estar sentado en mi silla. A medida que voy avanzando, la inspiración y la concentración se encargan del resto. Todo empieza a calzar en su lugar, y avanzo o termino el artículo que esté escribiendo. Luego reviso lo escrito, corrijo la ortografía, leo el producto final, lo releo y corrijo o cambio todo aquello que no me parece adecuado. Obviamente cometo errores, pero los voy corrigiendo a medida que me percato de ellos.
Otra manera de concentrarme es por ejemplo, al comienzo del día cuando me pongo a observar las tareas pendientes. Las leo, releo y selecciono mi plan de acción del día. Calculo cuales podría avanzar, y cuales requiero terminar de todas maneras. Una vez hecho esto, me concentro sólo en ellas, y trato siempre de terminarlas. Luego continuo con las que podía ir avanzando. De esta manera me centro en mi plan de acción, y mantengo la productividad alta... a pesar de las distracciones y poco tiempo que dura a veces el día...