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Dirigir con inteligencia emocional - Doctor Sonrisal

Competencias necesarias para dirigir con inteligencia emocional
Los líderes emocionalmente inteligentes deben comenzar mirando en su interior y prestando atención a lo que piensan, sienten y experimentan con respecto a su centro educativo. Saben activar las emociones positivas y movilizar a las personas articulando una aspiración común que fomenta el optimismo, la compasión y la sensación de pertenencia y conexión, emociones todas ellas que aseguran una mayor implicación en el proyecto de centro.

Los directores emocionalmente inteligentes saben gestionar sus emociones perturbadoras para poder mantener la atención y seguir pensando con claridad aún en medio de una situación crítica. La ansiedad reduce la capacidad para comprender y responder; cuando el miedo o una tensión excesiva atenaza a un director, le impide tomar decisiones y esto puede hacer que todo el centro se tambalee.

Las competencias de la I.E. no son cualidades innatas sino habilidades aprendidas, cada una de las cuales aporta una herramienta básica para potenciar la resonancia y en consecuencia la eficacia de los líderes. Los lideres más eficaces poseen unas seis o siete al menos de estas herramientas, o al menos una competencia de cada uno de los cuatro dominios fundamentales de la I.E.

¿Cuáles son esas competencias necesarias para dirigir con inteligencia emocional?:

Fruto del más ambicioso estudio sobre las características personales que predicen el éxito, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional identificó las siguientes competencias. En un 80% se trata de competencias emocionales:

  1. Habilidad para detectar y aprovechar oportunidades.
  2. Iniciativa o capacidad de desarrollar nuevos servicios anticipándose a la demanda social.
  3. Perseverancia y resistencia al desánimo ante los obstáculos.
  4. Interés por realizar un trabajo de calidad.
  5. Esfuerzo, dedicación y sacrificio para alcanzar los objetivos propuestos.
  6. Búsqueda de la eficiencia.
  7. Autoconfianza para enfrentarse a los retos y asertividad en las relaciones con los demás.
  8. Capacidad de persuasión y utilización de estrategias de influencia.
  9. Reconocimiento de la importancia de las relaciones interpersonales.
  10. Seguimiento y supervisión estrecha del trabajo para garantizar que las cosas se hagan correctamente.

En un 20% eran competencias cognitivas:

  1. Capacidad de resolución de problemas e innovación, de generar nuevas ideas y aportar soluciones novedosas.
  2. Análisis de alternativas, anticipación a los obstáculos y planificación sistemática de acciones.

Más recientemente Daniel Goleman ha presentado los resultados de sus investigaciones, en los que hace referencia a cuatro competencias:

1.- Conciencia emocional de uno mismo: Comprensión de las reacciones emocionales propias y reconocimiento de las fortalezas y limitaciones, sin perder la confianza en uno mismo. Las personas con esta competencia suelen encontrar tiempo para reflexionar en silencio, lo que les permite responder de un modo más ponderado y menos impulsivo. Los líderes que poseen esta conciencia están en contacto con sus señales interiores y reconocen el modo en que sus sentimientos les afectan y acaban influyendo en su rendimiento laboral.

Decía Galileo “La mayor sabiduría que existe es conocerse a uno mismo”. Y como dice el refrán: "si no sabes hacia donde te diriges, cualquier camino sirve", lo que significa que, cuanto menos conscientes seamos de lo que realmente nos apasiona, más perdidos nos hallaremos. Y este ir a la deriva puede llegar incluso a dañar seriamente nuestra salud. Tal vez sea por esto por lo que las personas que sienten que su trabajo no les permite aprovechar sus potencialidades o que sienten que su actividad es rutinaria y aburrida, corren un mayor riesgo de experimentar dolencias cardiacas. La conciencia de nosotros mismos nos proporciona, pues, una brújula segura para armonizar nuestras decisiones con nuestros valores más profundos.

Al ser consciente de sí mismo, el líder puede decidir a dónde y cómo quiere conducir su vida.

2.- Gestión de uno mismo o autorregulación: Capacidad de controlar y encauzar adecuadamente las emociones e impulsos perturbadores. Se refleja en el autocontrol, la adaptabilidad ante situaciones cambiantes y la coherencia de nuestras acciones con los valores y compromisos asumidos. Esta competencia le proporciona al líder la serenidad y la lucidez necesarias para afrontar situaciones estresantes y le ayuda a mantenerse imperturbable ante situaciones críticas.

Las emociones descontroladas pueden convertir en estúpida a la gente más inteligente. Además los líderes que se ven desbordados por las emociones negativas no pueden movilizar adecuadamente las emociones positivas de la gente que trabaja con él.

Un sorprendente descubrimiento, extraído de los estudios sobre el cerebro de personas que se hallan sometidas a situaciones estresantes pone en evidencia que la actividad del cerebro emocional socava algunas de las funciones de los lóbulos prefrontrales de la corteza cerebral, el centro ejecutivo que se halla inmediatamente detrás de la frente. Los lóbulos prefrontrales constituyen el asiento de la memoria operativa, es decir, de la capacidad para prestar atención y recordar la información sobresaliente, una instancia esencial para la comprensión, el entendimiento, la planificación, la toma de decisiones, el razonamiento y el aprendizaje.

Cuando la mente permanece en calma, el rendimiento de la memoria operativa es óptimo, pero cuando tiene lugar una urgencia, el funcionamiento del cerebro cambia a una modalidad autodefensiva centrada en la supervivencia, consumiendo recursos de la memoria operativa y transfiriéndolos a otras localizaciones cerebrales que le permita mantener los sentidos en estado de hipervigilancia.

En la medida en que nos hallemos preocupados por pensamientos movilizados por nuestras emociones, la memoria operativa dispondrá de mucho menos espacio atencional. Un día nefasto en el centro no implica ningún problema, pero un conflicto persistente con algún compañero o con la dirección es una circunstancia lo suficientemente estresante como para acabar minando nuestra resistencia inmunológica.

Goleman contempla también dentro de esta competencia la iniciativa y la flexibilidad para responder a los cambios. Quien posee un alto sentido de la eficacia suele ser excelente en esta competencia. Es un líder que no espera que las oportunidades se le presenten, sino que las busca o las crea. Y también el optimismo. Los lideres optimistas saben afrontar las circunstancias adversas, considerándolas más como una oportunidad que como una amenaza. Contemplan los aspectos positivos de los demás y esperan lo mejor de ellos.

3.- Conciencia social: Capacidad de entender los sentimientos y comportamientos de los demás, es decir, empatía. Los lideres empáticos son capaces de conectar con un amplio abanico de señales emocionales, lo que les permite experimentar las emociones de las personas que trabajan con ellos. Saben escuchar con atención, se expresan asertivamente y comprenden la perspectiva de los demás, aunque no compartan sus ideas.

La empatía es la condición sine qua non de la eficacia social de la vida laboral. El líder que comprende los sentimientos y puede asumir los puntos de vista de los demás posee una especie de brújula emocional que le ayuda tanto a encontrar las palabras como las acciones más adecuadas y de un radar que le permite recibir las señales que los otros emiten.

Supone también saber generar un clima emocional adecuado para establecer buenas relaciones con los miembros de la organización y con los clientes, en nuestro caso las familias que nos confían la misión de educar a sus hijos

4.- Gestión de las relaciones: Son todas aquellas capacidades que nos ayudan a cooperar y ejercer una influencia positiva sobre los demás. Se asienta en la autenticidad. Cuando el líder sabe inspirar a los demás, es capaz de movilizar a su equipo en torno a una visión común o a un objetivo compartido. Su ejemplo resulta inspirador, y convierten el trabajo en algo estimulante y motivador.

El líder que posee esta cualidad es capaz de reconocer la necesidad de hacer cambios, y se sitúa en la vanguardia con ideas creativas, encontrando estrategias para superar las barreras que obstaculizan esos cambios. Es capaz de sacar partido de todas las situaciones, comprender los distintos puntos de vista y buscar soluciones que satisfagan a todos. El líder se convierte en catalizador del cambio.


http://www.infantil.profes.net/especiales2.asp

Características de una persona "perseverante" - Perseverancia un Don precioso - Doctor Sonrisal





Leonardo Da Vinci: "Si una persona es perseverante, aunque sea dura de entendimiento, se hará inteligente; y aunque sea débil se transformará en fuerte."

El hombre se bajó del bus en el cual había recorrido 300 kilómetros, se sacudió el polvo adherido a la ropa y llevó la caja de cartón, su único equipaje, a la acera. Una vez allí, empezó a colocar su mercadería en el piso. 
La caja parecía una fuente inagotable de collares, pulseras, blusas para damas, juguetes, utensilios domésticos, baterías para radios y otra cantidad de artículos de bajo precio. 
Una vez dispuesto su pequeño almacén callejero, empezó a ofrecer aquellos objetos a los transeúntes. 
Su aspecto era de un extranjero acostumbrado a trasegar por los caminos inhóspitos del país y su lengua era de lo más extraño que se hubiera escuchado en ese lejano pueblo de provincia. 
Ese día no era un día cualquiera: había llegado el primer árabe a un lugar en donde ellos harían parte de la historia. 
Los clientes miraban y pasaban de largo. 
Ninguno se detenía a observar las mercaderías ni a preguntar por su precio y mucho menos a comprarlas. Y así pasó todo el día y otro y otro más. Seguramente el hombre terminaría por empacar sus cosas y regresarse por donde había venido. 
Y cualquiera se habría cansado de la indiferencia pero aquel hombre no era una persona cualquiera: se trataba de un árabe acostumbrado a afrontar las dificultades en las hirvientes arenas del desierto y no se rendiría ante el primer obstáculo. 
Su virtud más importante le bastaba por todas las que no tuviera: perseverancia.La perseverancia es mantenerse constante en seguir, terminar lo que se ha comenzado es persistir cuando las circunstancias invitan (u obligan) a renunciar. Es mantenerse firme en una posición cuando los factores de la adversidad aconsejan la retirada. 
Es continuar sin desvíos, adherirse firmemente a lo que se desea, aferrarse a los sueños y las ilusiones. 
La perseverancia nos permite sobrevivir cuando perdemos la batalla; animarnos cuando la victoria parece imposible, recuperarnos cuando las fuerzas han llegado a su límite y volver a comenzar cuando hemos perdido la capacidad de luchar. Según el proverbio ruso Caer está permitido.
¡Levantarse es obligatorio! 
Dicho en otras palabras, no hay ninguna garantía de que no afrontaremos momentos difíciles. Y cuando estos lleguen es posible que tengamos un tropiezo 
y que éste nos haga caer.
Pero en ese momento se nos acaban todas las opciones menos una: levantarnos y continuar.
Incluso, levantarnos no es una opción sino un deber ineludible.




¿Qué nos puede llevar a ser perseverantes?
Varios elementos nos llevan a tener perseverancia, unos dependen de nosotros y otros de las circunstancias. El factor más recurrente para llevarnos a aplicar la perseverancia es la necesidad. En el caso del relato inicial nuestro hombre no tenía elección y debió continuar adelante. Es el caso del náufrago que se aferra a un tronco el cual es su única posibilidad de salvación. 
Pero en otros casos es necesario que en lo íntimo de nuestro ser reflexionemos y tomemos la decisión de continuar adelante. 
Por eso una persona perseverante tiene al menos algunas de estas características: 
1. Una gran determinación: para resistir los embates del tiempo, las angustias del desánimo y el rostro amenazante de la aflicción.
2. Una férrea autodisciplina. Para imponerse el deber de continuar adelante en los momentos en que el camino es pedregoso y el sendero se torna empinado. 
3. Una sólida convicción. Convicción en sus principios, creencias y valores. Esa convicción le permitirá saber que está en lo correcto aunque las voces de su alrededor manifiesten lo contrario. 
4. Facultad de automotivarse. Es posible que en la hora crítica podamos consultar a alguien cuyas palabras nos motiven. Pero es bueno estar preparado porque si no tenemos quien nos motive tendremos que acudir a la más sencilla de las soluciones: motivarnos nosotros mismos. 


Por: Alejandro Rutto Martínez


10 valores humanos que los padres deben enseñar a sus hijos, para que tengan éxito en la escuela y en la vida - Doctor Sonrisal


Valores humanos (La calidad moral que mueve a hacer las buenas acciones con convencimiento y firmeza en el arte de vivir)

1. Amistad: La amistad es algo mas que un afecto, es amor. Es una perspectiva moral. La amistad tiene sus exigencias: Franqueza, apertura, capacidad de aceptar críticas y halagos, lealtad, sacrificio, etc. Suele surgir de intereses y metas comunes. Un amigo es mucho más que un conocido. Se requiere mucho tiempo y esfuerzo para establecerla y gran trabajo para mantenerla. Los padres no son amigos, los padres son padres por encima de todo y de una forma muy superior. A un amigo lo pueden rechazar, a un padre no.

2. Autodisciplina: Quiere decir, discípulo de uno mismo. Es imprescindible para mantener el control sobre nuestra vida y desarrollo. Con élla conseguiremos la formación de hábitos mediante la puesta en práctica. Podremos plantearnos desafíos que nos permitan obtener los logros propuestos. Nos ayuda a tener orden y rigor en nuestras cosas.

3. Compasión: Es un valor que tiene en cuenta la realidad de otras personas. Es bondad, benevolencia, amistad. Es una actitud hacia la camaradería, la unión y el compañerismo en los momentos difíciles. Auxiliar al que está en desgracia. Modera el egoísmo virulento del individuo. Lo contrario es lo divisorio: racismo, sexismo, chovinismo, el pecado de omisión, etc.



4. Coraje: El coraje consiste en saber que es lo que se debe temer. Lo contrario del coraje es la temeridad, que algunos la confunden con la falta de miedo. El coraje en las personas bien formadas, sale a relucir frente a las injusticias. Realizando actos de valentía, nos volvemos valientes y cuanto mas valientes somos, mas capacidad de resistencia poseeremos. La razón sirve para actuar con inteligencia, ante situaciones desafiantes.

5. Fe: Es la virtud teológica que añade una dimensión trascendente a la vida moral de la humanidad y une a la gente, de una manera inimitable por otros medios. Para los fieles de cualquier credo religioso, es una fuente de disciplina, poder y sentido de la vida. Las grandes regiones, ofrecen anclas sólidas para los que andan a la deriva, pues ofrecen estabilidad social y desarrollo moral, tanto al individuo como al grupo. La fe proporciona a quienes la practican: amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, generosidad, fidelidad, afabilidad y disciplina.

6. Honestidad: Es la capacidad de decir y hacer la verdad. La honestidad expresa respeto por uno mismo y por los demás, pero necesita practica y estudio para conseguir la integridad. La mentira es una fácil herramienta de ocultamiento y cuando se emplea a menudo degenera en un vicio maligno. Es imprescindible para las relaciones humanas, para la amistad y para la autentica vida comunitaria. El engaño produce mucho mas daño, que las dificultades que acompañaban a la honestidad.

7. Lealtad: La lealtad es la verdadera unión con la familia, religión, amigos, profesores y grupos con los que hemos decidido identificarnos. Siempre intentaremos que la lealtad sea mutua. La verdadera lealtad sobrevive a los contratiempos, resiste a la tentación y no se acobarda ante los ataques. La lealtad es diferente de la amistad, aunque algunas veces van de la mano. Las lealtades conflictivas, pueden imponer decisiones desagradables, pero analizándolas inteligentemente, se pueden poner en sus justos términos, pues no siempre las lealtades son antagónicas.

8. Perseverancia: La perseverancia es crucial para el éxito, si está unida a la inteligencia práctica. Ha sido siempre un ingrediente esencial apra el progreso humano. La asiduidad y la persistencia son irrestistibles, para aguantar la opurtunidad. Perserverancia es: Resistir, tenacidad, constancia, tesón, insistir, etc. Lo contrario es el abandono, los titubeos y la falta de determinación.

9. Responsabilidad: Significa tener la capacidad, madurez y responsabilidad de responder de nuestros actos. Las personas maduras, son las que se hacen cargo de si mismas y de sus conductas. Lo contrario son las excusas, la falta de compromiso y eludir las obligaciones. Es necesario la práctica y el ejemplo, para cultivar la responsabilidad de forma clara, coherente y acorde con las aptitudes de los hijos. No debemos avergonzarnos, cuando nos invitan a participar en actos de manifiesta responsabilidad.


10. Trabajo: El trabajo es el esfuerzo aplicado, en aquello a lo cual nos dedicamos para lograr algo. No es la tarea con la cual nos ganamos la vida, si no aquello que hacemos con nuestra vida. Lo opuesto al trabajo, no es el ocio ni la diversión, es la pereza, el hecho de no invertir en nuestras aptitudes. Las tareas escolares, las que hacen en el hogar y las realizadas en equipo, son trabajos no remunerados, se hacen porque son necesarios. La antitesis del trabajo bien hecho, es el “yavalismo” que proviene de la tan difundida frase de “ya vale”