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¿QUE ESTAS HACIENDO POR TI MISMO ?, Darío Salas Sommer - Doctor Sonrisal
Ahora que se termina el año 2009 parece oportuno que te preguntes que es lo que realmente hiciste por tu propia persona en este lapso.
Diràs quizas que conseguiste una lista de cosas de la A a la K, y que estàs muy satisfecho por esto. Tambièn, que el resto del alfabeto no se ha dejado conquistar y te sientes frustrado por todo aquello que se te escapa.
Es probable que tu listado de logros sea generoso y decidas premiarte con unas vacaciones Premium en un privilegiado lugar del planeta. Que te va bien en el amor y en el dinero y de salud no te encuentras mal.
Que tus hijos, si los tienes, se comportan bien, y que tu pareja es ejemplar.
Que pronto te cambiaràs a una casa mas espaciosa para instalar un Home Theater gigante con pantalla de plasma Full High Definition y con una pieza de juegos para tus hijos a fin de que se instalen allì con su consola de juegos para gozar de todo lo que estos aparatos hacen.
Que el mundo, al fin, no està tan mal y el calentamiento global no pasa de ser un juego.
Si eres de los afortunados que cuentas con un lugar al aire libre te instalaras quizàs en tu hamaca propia para rumiar tu propia satisfacción.
Pero nuevamente, ¿Qué estàs haciendo por ti mismo?
¿Tienes idea quien eres y como eres? ¿Funcionas como un ser humano o como un robot?
Para un ser que comparte el 98% de sus genes con el chimpancé parece ser que te encuentras muy bien. No te preocupes sin embargo, si tu vida no es ideal y no logras hacer lo que quieres, o terminas haciendo lo que no deseas.
La neurociencia ha comprobado que no tenemos libre albedrío y que el cerebro jamàs llega al presente porque va medio segundo atrasado en el tiempo.
Quizàs debieramos, en consecuencia, conformarnos por los niveles de contaminaciòn, pobreza, delincuencia, maltrato infantil, violencia, guerra, y depredaciòn de los recursos naturales del planeta.
Total, si no tenemos libre albedrío no somos culpables de nada, ya que “alguna cosa” que desconocemos es la que piensa por nosotros y elige que hacer, es decir, “que cosa obligarnos a hacer”. La verdad es que la propia identidad es postiza y nuestro cerebro pertenece a un ente desconocido que controla nuestras vidas.
Preocupante, ¿no es cierto? Nos movemos como tìteres y desconocemos al gran titiretero.
En todo caso no debemos perder la esperanza ya que hay un tipo por allí que sostiene que es posible llegar a conocerse a si mismo, recuperar la verdadera identidad y cortar los hilos.
Es por eso que en estas Navidades les deseo a todos el bien supremo: conocerse a sì mismo y encontrar la verdadera identidad, con todo lo que esto conlleva.
Fraternalmente
Dario Salas Sommer
Filosofo
La riqueza según Darío Salas Sommer - Doctor Sonrisal
En muchos países del mundo, algunos tan lejanos como Rusia y Bulgaria, otros más conocidos como España, Estados Unidos o Italia, reconocen al filósofo chileno Darío Salas Sommer como una eminencia.
Hace un lustro, o tal vez un poco más, una delegación de las academias científicas rusas, del parlamento federal (nada menos que con su presidente a la cabeza) y del municipio de Moscú vinieron a Chile y declararon a este nieto del entrañable señor el primero de su nombre, aquel eminente educador, como inventor de una nueva disciplina científica. Una veintena de ganadores del Nobel estudió su libro “Moral para el siglo XXI” y concluyó que proponía un modelo de relación físico-cuántica con el universo, probada, medible, y la llamaron “Ecología Interior”. Lo condecoraron en el salón de honor de la Universidad de Chile y luego en la Duma de Moscú, cuando el autor viajó hasta allá para retribuir la cortesía y presentar la edición en cirílico de “Moral…”
Es solo un ejemplo de la dimensión que alcanza un chileno que es prácticamente desconocido en su patria. Por lo menos entre las grandes masas y las pirotecnias mediáticas. Pero entre quienes han oído hablar de él también muchos ignoran que vive tranquilamente en su casa de La Reina, donde pasa la mayor parte del tiempo encerrado en su estudio escribiendo o en su laboratorio indagando los misterios del universo y la conciencia humana. No es poco frecuente encontrarse con personas que han leído sus libros -algunos de los cuales ya tienen categoría de mito en el variopinto ámbito de lo esotérico, como “Los brujos hablan”-, pero ignoran quien es el autor, porque la mayoría de sus trabajos los publicó usando el pseudónimo de John Baines. Es que se trata de una persona que de verdad cuida su intimidad y desdeña los oropeles de la fama.
Es solo un ejemplo de la dimensión que alcanza un chileno que es prácticamente desconocido en su patria. Por lo menos entre las grandes masas y las pirotecnias mediáticas. Pero entre quienes han oído hablar de él también muchos ignoran que vive tranquilamente en su casa de La Reina, donde pasa la mayor parte del tiempo encerrado en su estudio escribiendo o en su laboratorio indagando los misterios del universo y la conciencia humana. No es poco frecuente encontrarse con personas que han leído sus libros -algunos de los cuales ya tienen categoría de mito en el variopinto ámbito de lo esotérico, como “Los brujos hablan”-, pero ignoran quien es el autor, porque la mayoría de sus trabajos los publicó usando el pseudónimo de John Baines. Es que se trata de una persona que de verdad cuida su intimidad y desdeña los oropeles de la fama.
-¿Por qué es reacio al autobombo necesario en todo escritor para poder vender más libros y expandir su obra?
-Creo que el autobombo es necesario cuando hay una relación inconsciente entre el escritor y la muchedumbre, suponiendo que la abundancia de lectores multiplicará la calidad de un libro pensando que “la mayoría manda”, tal como ocurre en el ámbito publicitario donde es posible “vender” desde un libro hasta un presidente. Por lo general se supone que la opinión mayoritaria es la que manda y la minoría debe plegarse, para ser feliz, a la inmensa masa que como tal no es muy aficionada a pensar, por lo que en el ámbito de los libros el género preferido es la novela, que puede escribirse y digerirse casi tan cómodamente como se traga un muffin. En realidad la venta de libros está determinada, como casi todo, por la publicidad. El escritor tiene dos alternativas: venderse a una mediocridad adormecedora o abrir nuevas sendas que contribuyan al desarrollo de una conciencia superior para buscar un mundo mejor, con menos violencia, mayor fraternidad, comprensión superior de la vida y la relación con la naturaleza cósmica y terrestre. Y por cierto, a nivel individual la felicidad basada en el orden y la armonía interna.
-Creo que el autobombo es necesario cuando hay una relación inconsciente entre el escritor y la muchedumbre, suponiendo que la abundancia de lectores multiplicará la calidad de un libro pensando que “la mayoría manda”, tal como ocurre en el ámbito publicitario donde es posible “vender” desde un libro hasta un presidente. Por lo general se supone que la opinión mayoritaria es la que manda y la minoría debe plegarse, para ser feliz, a la inmensa masa que como tal no es muy aficionada a pensar, por lo que en el ámbito de los libros el género preferido es la novela, que puede escribirse y digerirse casi tan cómodamente como se traga un muffin. En realidad la venta de libros está determinada, como casi todo, por la publicidad. El escritor tiene dos alternativas: venderse a una mediocridad adormecedora o abrir nuevas sendas que contribuyan al desarrollo de una conciencia superior para buscar un mundo mejor, con menos violencia, mayor fraternidad, comprensión superior de la vida y la relación con la naturaleza cósmica y terrestre. Y por cierto, a nivel individual la felicidad basada en el orden y la armonía interna.
Una de las escasas actividades públicas del pensador es la conferencia que dicta cada semana en el auditorio de la sede mundial del Instituto Filosófico Hermético, una de las organizaciones que fundó para lograr difundir su pensamiento, frente a una audiencia que no supera las 500 personas, pero que en su gran mayoría es gente que ha estado ahí, con mística y compromiso, por los más de 40 años que esta charla se viene realizando. Cada una de sus palabras se registra y luego se envía a Nueva York, Miami, Bogotá, Caracas, Buenos Aires, Madrid, Venecia, Moscú, etc., donde otro puñado de personas también las recibe como una enseñanza. La relación entre el pensador chileno y todos ellos es cálida y significativa. Se ven seguido, muchos de ellos vienen como peregrinando a la parcela donde funciona la escuela que dirige alguien a quien consideran un maestro. De modo que la relación también es bien formal. Un maestro es algo serio.
-Una gran satisfacción unida a una profunda humildad. También la frustración de comprobar como la mayoría de las personas tiene tremenda dificultad para diferenciar entre lo que es el intelecto y la conciencia superior, porque viven adentro de “la neblina” y no por encima de ella, lo que es causa de la mayoría de las calamidades del mundo, como la guerra, la contaminación y la paulatina extinción de los recursos naturales del planeta. Pareciera que el planeta está tolerando cada vez menos a la inmensa manada depredadora que lo acosa y estos miembros del “rebaño humano” no logran alcanzar una visión fidedigna de la verdadera realidad. Parte crucial del drama humano corresponde al fenómeno de “La Torre de Babel” que impide la comprensión mutua como si cada cual hablara un idioma diferente solo por él conocido.
La semántica débil del lenguaje humano imposibilita una comunicación verídica pareciendo a veces que el individuo estuviera prisionero de un eterno monólogo.
Muchas suspicacias se han tejido en torno a esta figura que reivindica la más antigua tradición filosófica, aquella ciencia antigua que conocemos como Hermetismo. Su premisa básica es que el ser humano es un híbrido, parte animal, parte humana, representada esta por la chispa divina emanada directamente del creador y la otra por el reptil-primate que somos. La razón de vivir es acrecentar esa llama, elevando el nivel de conciencia. Para profundizar, les dejo este link: www.dariosalas.com
Siendo así todo lo relacionado con este escritor notable, que en nuestro país ha sido mirado con recelo y suspicacia, llama la atención que su más reciente obra “Moneda Cósmica” se ocupe de un tema tan pedestre como el dinero. Ah, pero no se engañe, acá el vil billete no es el protagonista, sino lo que el autor denomina Riqueza Interior. Arranca con una contundente argumentación, a prueba de tontos y de inteligentes, que grafica la miseria de la existencia humana controlada por el dinero. Esclavo es lo menos que uno se siente. Pero para Darío Salas eso simplemente es consecuencia de la baja calidad de nuestro nivel de conciencia. Continúa luego dejando claro por qué se puede nadar en billetes y tener todo el poder, y aún así ser un completo desgraciado, algo más común que vivir modestamente y sentirse feliz de verdad.
-¿Cómo define eso que llama Riqueza Interior?
-Lo defino de manera tan concreta como el llegar a poseer dentro de sí mismo una clase de energía a la que denomino “quintaesencia”, que corresponde al “súper valor” del Universo, que lo estructura y mantiene. Cuando pienso en el origen de la vida me parece que Dios simplemente pronunció las palabras “hágase la vida” y esta fue creada. Podemos afirmar, igualmente, que el espíritu o chispa divina de cada ser humano es solo una partícula del creador. Esta pequeña partícula puede ser llamada “el espíritu” de cada individuo, que es como una semilla que debe crecer para que un ser humano pueda calificarse de “espiritual”. Es preciso entender que la suprema energía del Universo es lo que denomino “quintaesencia”, la energía universal más escasa y valiosa.
-Lo defino de manera tan concreta como el llegar a poseer dentro de sí mismo una clase de energía a la que denomino “quintaesencia”, que corresponde al “súper valor” del Universo, que lo estructura y mantiene. Cuando pienso en el origen de la vida me parece que Dios simplemente pronunció las palabras “hágase la vida” y esta fue creada. Podemos afirmar, igualmente, que el espíritu o chispa divina de cada ser humano es solo una partícula del creador. Esta pequeña partícula puede ser llamada “el espíritu” de cada individuo, que es como una semilla que debe crecer para que un ser humano pueda calificarse de “espiritual”. Es preciso entender que la suprema energía del Universo es lo que denomino “quintaesencia”, la energía universal más escasa y valiosa.
En este libro Darío Salas ha hecho un notable esfuerzo por explicar cosas demasiado serias, pero más de alguno tendría la idea errónea de estar ante otra sarta de pomadas new age o de autoayuda rápida. Nada más lejos lo que viene a en la segunda mitad del libro. Se trata de una serie de asuntos prácticos y ejercicios para comprender aquello de elevar el nivel de conciencia y comenzar a hacerlo, ciertamente, pero fundamentados en un trabajo científico. Al final, y para que no quede ninguna duda y nadie después de leer “Moneda Cósmica” siga pensando que la culpa de su pobreza es la falta de plata, ahora que sabrá cómo obtenerlo, de yapa, porque el gran premio será despertar a una vida superior, Darío Salas se despacha un papper digno de Einstein, demostrando con ecuaciones y formulas físico-cuánticas cual es la estructura del universo en el que vivimos y tenemos nuestro ser. Y qué es esa fuerza que denomina “Riqueza Interior” o “quintaesencia”.
-¿Por qué era necesario tamaño ladrillazo intelectual para cerrar una obra tan práctica que bien podría utilizarse como manual?
-Simplemente porque el logro máximo de la real espiritualidad y sabiduría no emana de la fe, las plegarias o el facilismo conectivo con la energía universal, creencia predilecta de los perezosos que no desean esforzarse mucho. El “ladrillazo” es la fundamentación científica del proceso de auto perfeccionamiento que nos puede llevar al perfeccionamiento humano.
En todo caso, no se asuste, señor lector. A pesar de ese sesudo trabajo -que probablemente está pensado más como un mensaje en la botella para el futuro que como un epílogo propiamente tal para nosotros, los analfabetos funcionales de hoy, la lectura de “Moneda Cósmica” sin duda le hará mover aprobatoriamente la cabeza innumerables veces, ya que está llena de idas radicales y verdades que uno de cierta forma ha intuido toda la vida pero nunca vio expuestas con tanta claridad. Todo calza. Y entonces probablemente le sobrevendrán unas ganas enormes de cambiar el mundo por el principio: por usted mismo y su propia vida.
“Moneda Cósmica: la suprema riqueza”. Por Darío Salas Sommer. Editorial Aguaclara (España).
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| http://www.caras.cl/blog/2012/06/la-riqueza-segun-dario-salas |
EL FRACASO DE LA EDUCACIÓN, Dario Salas Sommer - Doctor Sonrisal
Extrema pobreza, guerra, agotamiento de los recursos energeticos no renovables, calentamiento global, delincuencia, terrorismo, violencia, son obra del hombre y no de la naturaleza, evidencia clara de una dislocación mundial de la educación, centrada en un progreso material que excluye el desarrollo humano.
Son muchos los que en el mundo poseen una buena educación formal; personas inteligentes que, paradójicamente, suelen comportarse de manera obtusa cuando aplican sus conocimientos en la vida cotidiana. Sin importar la excelencia y cantidad de sus pergaminos académicos y el éxito en los temas formales de su respectiva profesión, lo cierto es que el hombre educado mantiene, al igual que el ignorante, una posición mental fragmentaria, comportándose como si hubiera naufragado en un pequeño islote de conocimiento que lo separara del resto del mundo.
El éxito, en su más amplia acepción, involucra abrirse a una visión más amplia de la vida real que trascienda la información teórica de las aulas. Ningún profesional que se guíe estrictamente por lo aprendido en la universidad podrá ser exitoso en situaciones atípicas, que por lo visto abundan, a no ser que, obligado por circunstancias difíciles, se someta a una “reingeniería mental” más acorde con la realidad. Los programas de enseñanza, como es lógico, emanan del marco de lo conocido y aceptado, pero, desgraciadamente, los problemas mas graves del mundo subsisten porque no tienen solución conocida dentro del esquema formal, y la pléyade de hombres inteligentes que trabaja para solucionar los conflictos de contaminación ambiental, extrema pobreza, hambre, delincuencia, analfabetismo, enfermedades catastróficas, desocupación, agotamiento de recursos energéticos, guerra, y terrorismo, fracasa penosamente en el empeño de terminar con estas lacras porque emplea herramientas comunes para enfrentar situaciones de emergencia, como si un mecánico de aviación pretendiera reparar una falla mayor con una llave inglesa. Creo que uno de nuestros principales errores consiste en buscar soluciones típicas a problemas atípicos, y en algunos casos, limitarnos a copiar fórmulas aplicadas en otros lugares y épocas.Infortunadamente, la educación formal capacita a las personas mediante una clonación en gran escala del conocimiento disponible, por lo que la creatividad y originalidad no abundan cuando se precisa de un conocimiento no disponible para una situación desconocida o incontrolable. Estoy convencido que a pesar del gran esfuerzo educativo en el mundo la educación está en crisis, y que ha tenido éxito solamente en lo que atañe al aprendizaje teórico de materias tradicionales de índole cultural o profesional, pero no en la aplicación de este conocimiento en la solución de problemas crónicos. Persiste o aumenta la corrupción, depresión, stress, drogadicción, falta de sentido de la vida y decadencia o ausencia de valores tradicionales como el honor, el acatamiento de la palabra empeñada, el mérito personal, y el respeto por el prójimo. El verdadero sentido del conocimiento reside en la capacidad de aplicarlo no solo en la satisfacción de necesidades básicas y obtención de metas personales sino también en la construcción de un mundo mejor.La capacitación educacional no suele estimular el desarrollo del criterio, el buen juicio, la ética, y la empatía con nuestros semejantes, ya que por lo general la inteligencia está al servicio de pasiones y emociones descontroladas, y no de la racionalidad superior.La mente del alumno es programada desde el exterior por profesores que en su época fueron sometidos al mismo procedimiento autoritario de aprendizaje y “producción” en masa de personas debidamente socializadas que se comporten de acuerdo a lo que la sociedad y el Estado esperan, pagando sus impuestos sin protestar, consumiendo la mayor cantidad posible de bienes y servicios y comportándose en forma sumisa y obediente. Mediante este sistema de “pasar materia” no se alcanza, por lo general, la parte comprensiva, existiendo una alta probabilidad de que nuestras mentes se conviertan en contenedoras de información autónoma, no subordinada al yo, con dinámica propia, emanada de su fuente de origen.Resultado: ocurre con desmesurada frecuencia que cada sujeto actúa como un mero resonador de información foránea, interpretada erróneamente como “propia” en el sentido de “mis ideas”, “mis valores”, o “mis sentimientos”, al no percatarse de la condición alienante de estos mensajes, que provocan total desconexión con el yo esencial o propia mismidad. La educación formal no alienta el desarrollo de un estado de conciencia social y natural de índole superior, limitándose a formar personas que como en la alegoría platónica de la caverna sólo pueden ver y apreciar las sombras que los rodean y no las cosas como son a plena luz del sol.El conocimiento formal no tiene brújula ni sextante, condenándonos a vagar sin saber adonde vamos, porque carecemos de puntos de referencia sólidos de la realidad humana y natural, y no conocemos a ciencia cierta la dirección donde encontraremos el bien y la felicidad que buscamos, sin percatarnos que el camino está dentro de nosotros mismos. A decir verdad, el aprendizaje subliminal al que estamos acostumbrados llena nuestros cerebros con información alienante que pasa a controlar nuestra conducta, impulsándonos a vivir en un estado de aturdimiento parecido al de “duermevela” definido por los psicólogos, que se refiere a estar entre dormido y despierto, en estado crepuscular y escasa percepción de la realidad, persiguiendo sueños y fantasías que no conducen a ninguna parte. Esta anomalía funcional no es patrimonio de los ignorantes, por el contrario, es una plaga que afecta por igual a ricos y pobres; letrados e iletrados.En buenas cuentas, lo que da valor a nuestras vidas es el significado profundo del conocimiento y no su apariencia, pero la educación formal ignora como apoderarse del sentido esencial de las cosas, ambición primordial de los sabios de otros tiempos.No se nos enseña a pensar; no hay cursos para desarrollar la capacidad de atención voluntaria, que en la práctica apenas existe, siendo reemplazada por la atención cautivada por las sensaciones y estímulos externos. Tampoco se nos muestra como desarrollar el carácter y la voluntad, herramientas fundamentales para tener éxito en la vida. Al final, existe un problema central donde se originan todos los demás: la “anti educación” que nos hace naufragar en islas de conocimiento desconectadas de la realidad total. Por esta causa no logramos solucionar los problemas más candentes, ni tampoco acertar con las opciones correctas para alcanzar una real calidad de vida, basada en el Ser más que en el Tener.
Implementemos una educación que haga sustentable al individuo en su condición de real ser humano y, con toda seguridad, el mundo será también sustentable.
Dario Salas Sommer
Academia de Ciencias Raen, Federación Rusa
Son muchos los que en el mundo poseen una buena educación formal; personas inteligentes que, paradójicamente, suelen comportarse de manera obtusa cuando aplican sus conocimientos en la vida cotidiana. Sin importar la excelencia y cantidad de sus pergaminos académicos y el éxito en los temas formales de su respectiva profesión, lo cierto es que el hombre educado mantiene, al igual que el ignorante, una posición mental fragmentaria, comportándose como si hubiera naufragado en un pequeño islote de conocimiento que lo separara del resto del mundo.
El éxito, en su más amplia acepción, involucra abrirse a una visión más amplia de la vida real que trascienda la información teórica de las aulas. Ningún profesional que se guíe estrictamente por lo aprendido en la universidad podrá ser exitoso en situaciones atípicas, que por lo visto abundan, a no ser que, obligado por circunstancias difíciles, se someta a una “reingeniería mental” más acorde con la realidad. Los programas de enseñanza, como es lógico, emanan del marco de lo conocido y aceptado, pero, desgraciadamente, los problemas mas graves del mundo subsisten porque no tienen solución conocida dentro del esquema formal, y la pléyade de hombres inteligentes que trabaja para solucionar los conflictos de contaminación ambiental, extrema pobreza, hambre, delincuencia, analfabetismo, enfermedades catastróficas, desocupación, agotamiento de recursos energéticos, guerra, y terrorismo, fracasa penosamente en el empeño de terminar con estas lacras porque emplea herramientas comunes para enfrentar situaciones de emergencia, como si un mecánico de aviación pretendiera reparar una falla mayor con una llave inglesa. Creo que uno de nuestros principales errores consiste en buscar soluciones típicas a problemas atípicos, y en algunos casos, limitarnos a copiar fórmulas aplicadas en otros lugares y épocas.Infortunadamente, la educación formal capacita a las personas mediante una clonación en gran escala del conocimiento disponible, por lo que la creatividad y originalidad no abundan cuando se precisa de un conocimiento no disponible para una situación desconocida o incontrolable. Estoy convencido que a pesar del gran esfuerzo educativo en el mundo la educación está en crisis, y que ha tenido éxito solamente en lo que atañe al aprendizaje teórico de materias tradicionales de índole cultural o profesional, pero no en la aplicación de este conocimiento en la solución de problemas crónicos. Persiste o aumenta la corrupción, depresión, stress, drogadicción, falta de sentido de la vida y decadencia o ausencia de valores tradicionales como el honor, el acatamiento de la palabra empeñada, el mérito personal, y el respeto por el prójimo. El verdadero sentido del conocimiento reside en la capacidad de aplicarlo no solo en la satisfacción de necesidades básicas y obtención de metas personales sino también en la construcción de un mundo mejor.La capacitación educacional no suele estimular el desarrollo del criterio, el buen juicio, la ética, y la empatía con nuestros semejantes, ya que por lo general la inteligencia está al servicio de pasiones y emociones descontroladas, y no de la racionalidad superior.La mente del alumno es programada desde el exterior por profesores que en su época fueron sometidos al mismo procedimiento autoritario de aprendizaje y “producción” en masa de personas debidamente socializadas que se comporten de acuerdo a lo que la sociedad y el Estado esperan, pagando sus impuestos sin protestar, consumiendo la mayor cantidad posible de bienes y servicios y comportándose en forma sumisa y obediente. Mediante este sistema de “pasar materia” no se alcanza, por lo general, la parte comprensiva, existiendo una alta probabilidad de que nuestras mentes se conviertan en contenedoras de información autónoma, no subordinada al yo, con dinámica propia, emanada de su fuente de origen.Resultado: ocurre con desmesurada frecuencia que cada sujeto actúa como un mero resonador de información foránea, interpretada erróneamente como “propia” en el sentido de “mis ideas”, “mis valores”, o “mis sentimientos”, al no percatarse de la condición alienante de estos mensajes, que provocan total desconexión con el yo esencial o propia mismidad. La educación formal no alienta el desarrollo de un estado de conciencia social y natural de índole superior, limitándose a formar personas que como en la alegoría platónica de la caverna sólo pueden ver y apreciar las sombras que los rodean y no las cosas como son a plena luz del sol.El conocimiento formal no tiene brújula ni sextante, condenándonos a vagar sin saber adonde vamos, porque carecemos de puntos de referencia sólidos de la realidad humana y natural, y no conocemos a ciencia cierta la dirección donde encontraremos el bien y la felicidad que buscamos, sin percatarnos que el camino está dentro de nosotros mismos. A decir verdad, el aprendizaje subliminal al que estamos acostumbrados llena nuestros cerebros con información alienante que pasa a controlar nuestra conducta, impulsándonos a vivir en un estado de aturdimiento parecido al de “duermevela” definido por los psicólogos, que se refiere a estar entre dormido y despierto, en estado crepuscular y escasa percepción de la realidad, persiguiendo sueños y fantasías que no conducen a ninguna parte. Esta anomalía funcional no es patrimonio de los ignorantes, por el contrario, es una plaga que afecta por igual a ricos y pobres; letrados e iletrados.En buenas cuentas, lo que da valor a nuestras vidas es el significado profundo del conocimiento y no su apariencia, pero la educación formal ignora como apoderarse del sentido esencial de las cosas, ambición primordial de los sabios de otros tiempos.No se nos enseña a pensar; no hay cursos para desarrollar la capacidad de atención voluntaria, que en la práctica apenas existe, siendo reemplazada por la atención cautivada por las sensaciones y estímulos externos. Tampoco se nos muestra como desarrollar el carácter y la voluntad, herramientas fundamentales para tener éxito en la vida. Al final, existe un problema central donde se originan todos los demás: la “anti educación” que nos hace naufragar en islas de conocimiento desconectadas de la realidad total. Por esta causa no logramos solucionar los problemas más candentes, ni tampoco acertar con las opciones correctas para alcanzar una real calidad de vida, basada en el Ser más que en el Tener.
Implementemos una educación que haga sustentable al individuo en su condición de real ser humano y, con toda seguridad, el mundo será también sustentable.
Dario Salas Sommer
Academia de Ciencias Raen, Federación Rusa
Moneda Cósmica, la suprema riqueza, Darío Salas Sommer - Doctor Sonrisal
La única auténtica riqueza es la interna porque posee valor en el mundo del hombre y la naturaleza en cuyo ámbito el oro no posee más valor que una piedra, un árbol o la arena del desierto.
Del Libro Moneda Cósmica, del filósofo chileno Dario Salas Sommer
Enseñanza según John Baines - Doctor Sonrisal - Reflexiones
"Jamás se debe recurrir al autoritarismo para imponerse sobre los hijos, sino que es necesario explicar las razones o motivos por lo que se hace una cosa u otra, en forma coherente y sin contradicciones"
John Baines - Seudónimo de Darío Salas Sommer. Filósofo ChilenoEl Poder de Realización - John Baines - Doctor Sonrisal
"Alcanzamos un poder real solamente cuando logramos unir
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