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Trabajo y felicidad: un sistema que funciona - Doctor Sonrisal



Trabajo y felicidad… ¿pueden estas dos palabras ir auténticamente juntas? La mayoría de la gente nunca pensó en ellas en forma combinada. De hecho, con sólo pensar que el domingo se termina y el lunes hay que ir a la oficina, ya es suficiente para que muchos se hundan casi en la depresión.
Nos hemos acostumbrado a dar por sentado que el trabajo no es divertido, que es difícil, y que es algo que tenemos que hacer por obligación. Pero… ¿y si cambiamos esa cantilena? ¿Qué tal si el trabajo se volviera una extensión de lo que somos y de lo que son nuestra vida, nuestra misión y nuestra escala de valores, en vez de ser sólo una manera aburrida de ganarnos el pan de cada día?
Las empresas que están adoptando este nuevo concepto en seguida se dan cuenta de que, en parte, es responsabilidad de la organización brindar a sus empleados un ámbito y una cultura laboral que sean tanto amenos como placenteros. Ven los beneficios de estructurar el lugar de trabajo para convertirlo en un sitio al que dé placer llegar por la mañana, y toman nota de las economías que se generan en cuanto a renovación de mano de obra, estado de ánimo de los empleados, presentismo y productividad.
El trabajo puede traer diversión, respeto y reconocimiento al ámbito laboral, creando un ambiente al que sea un placer llegar por la mañana. Hay varios elementos clave que cualquier organización puede empezar a utilizar ya mismo:

·   Libertad: los empleados quieren contar con algo de libertad y flexibilidad en sus horarios de trabajo, a fin de equilibrar su vida laboral/hogareña.

·   Persona integral: los empleados quieren llevar al trabajo sus personalidades, visiones, valores y talentos, y buscan una empresa que les permita compartir sus intereses de vida además de sus intereses laborales.

·   Comunicación profunda: un ámbito en el que se escuchen y reconozcan las necesidades y los sentimientos de los empleados.

·   Formar parte de algo: conocer con claridad la visión, los objetivos y las expectativas de la empresa, y sentir que tienen allí su lugar.

·   Recompensas: ser reconocidos por su desempeño y productividad, no sólo por el tiempo que pasan trabajando.

·   Confianza: trabajar en un ambiente en el que se creen relaciones y se perciba la buena voluntad.

·   Inquietudes: poder preguntar al empleador todo lo que tenga que ver con suposiciones, políticas y cambios, y que se acepten las soluciones creativas generadas por los empleados.

Cuando los empleados pueden ver que los gerentes y líderes de su organización viven este sistema, en seguida sienten respeto, se sienten respetados y energizados. De hecho, se sienten revitalizados y, en vez de no tener ganas de ir a trabajar, piensan con entusiasmo en lo que habrá de depararles el lunes. Se lanzan de lleno a su tarea, a la que ahora consideran una parte disfrutable de sus vidas en vez de una carga que sobrellevar para poder ganarse la vida.
http://www.cristinamejias.com/coaching_de_carrera

El buen humor enriquece la convivencia - Doctor Sonrisal - Red Latinoamericana Saludable





Está demostrado que la risa es una de las terapias que relajan la mente y el cuerpo, y en ambientes que ameritan demanda de trabajo, vale la pena promoverlas.  Siéntete dichosa si cuentas con un jefe que mantiene el buen humor.

Los jefes que acostumbran mostrar una buena cara ante las carreras y dificultades laborales, tienden a controlar sus emociones.  Una de sus características es que saben darle un toque de gracia a las convivencias que tienen con sus empleados, esto favorece la efectividad laboral y la armonía entre el equipo de trabajo.

La idea no es promover a un jefe comediante, que sea el blanco de toda broma o sea un payaso, sino a un dirigente que le ponga un poco de gracia al ambiente laboral, en especial cuando la situación se torna tensa, para que aminore el grado de tragedia de un problema, que suela tener solución.

Vale la pena aplaudir este modelo, porque eso rompe los esquemas de rigidez y autoridad, y la postura de  que se presente en un pedestal.  Cuando la persona crea un panorama de risa en su justo momento, aunque tenga un alto nivel jerárquico, se vuelve compañera también de los demás, ya que genera confianza y es posible dialogar con ella.

Es básico no abusar de esa confianza, recordar que a las jerarquías siempre hay que respetarlas, por lo que debe haber límites para mantener la armonía.  Aunque el jefe mantenga las puertas abiertas de su oficina porque permite libertad de acceso, no debe abusarse del acercamiento, y las bromas deben tener límites.  

Por Margarita Pacay

http://revistaamiga.com/Mujer