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Inteligencia Emocional en la educación - Doctor Sonrisal

La sociedad actual, sociedad de la información y del conocimiento se caracteriza por la complejidad del mundo industrial y tecnológico, y por una tendencia a la mundialización económica y cultural. Por ello exige el uso de todas nuestras capacidades y de nuevas competencias personales, sociales y profesionales para poder conseguir un desempeño efectivo y afrontar los continuos cambios que se nos imponen. Sin embargo, en muchos casos, las herramientas que utilizamos para lograr estos objetivos no son las más adecuadas y solo conducen a la frustración, la ansiedad o al estrés, que nos hacen comportarnos de una manera inadecuada tanto con nosotros como con los demás, creando un círculo vicioso que, por desgracia, transmitimos a nuestros hijos y alumnos.

Quizás, uno de los motivos por los que esto sucede tiene que ver con la poca atención que tanto padres como educadores prestan a la dimensión emocional de los niños, dimensión que debe ser educada para que las emociones y los sentimientos que tan importantes son en nuestra vida, se conviertan en aliados y no en enemigos. 

Hace unos años la UNESCO publicó el Informe Delors, donde se hace referencia a los cambios de estilos de vida que vive el mundo contemporáneo, se analizan las tensiones que ello provoca y plantea soluciones y alternativas para la educación del siglo XXI. Tras recomendar cómo debemos superar estas tensiones, el informe dice textualmente: “Eso que proponemos supone trascender la visión puramente instrumental de la educación considerada como la vía necesaria para obtener resultados (dinero, carreras, etc.) y supone cambiar para considerar la función que tiene en su globalidad la educación: la realización de la persona, que toda entera debe aprender a ser”. A continuación el informe explica los cuatro pilares de la educación, en los que se hace clara referencia al mundo emocional:

1.- Aprender a conocer, lo que equivale a dominar los instrumentos del conocimiento. Pero asegura que los métodos que deben ser utilizados para conocer deben favorecer el placer de comprender y descubrir, es decir, factores emocionales unidos al aprendizaje que lo potencian y lo hacen estimulante.
2.- Aprender a hacer, lo que implica adquirir una formación para poder desempeñar un trabajo y a la vez una serie de competencias personales, como trabajar en grupo, tomar decisiones, crear sinergias, etc. Estas son competencias que forman parte de la I.E. (Inteligencia Emocional). como veremos más adelante.
3.- Aprender a convivir y trabajar en proyectos comunes. Este es uno de los retos para este siglo, donde la convivencia entre personas diferentes nos obliga a descubrir lo que tenemos en común y a comprender que todos somos interdependientes. Pero para descubrir al otro, antes tenemos que descubrirnos a nosotros mismos. Otra vez el informe hace referencia a competencias propias de la inteligencia emocional, como el autoconocimiento, la empatía y la destreza social.
4.- Aprender a ser, refiriéndose al desarrollo total y máximo posible de cada persona, a su proceso de autorrealización que diría Maslow. Esta referencia a la educación integral, por sí sola justificaría la necesidad de educar con inteligencia emocional.

El informe destaca asimismo el papel de las emociones haciendo hincapié en la necesidad de educar la dimensión emocional del ser humano junto a su dimensión cognitiva, tarea en la que se ha centrado tradicionalmente el entorno educativo.

Es preciso reconocer, como nos dice Goleman, que todos tenemos dos mentes: una que piensa y otra que siente, pero ¿acaso razón y emoción se oponen? Ahora sabemos que no, que son dos formas fundamentales de conocimiento que interactúan para construir nuestra vida mental. Ambas mentes tienen que ser atendidas en toda situación de la vida, no debe haber predominio ni oposición, y en todo momento se debe buscar su equilibrio. Los sentimientos son indispensables para la toma racional de decisiones, porque nos orientan en la dirección adecuada para sacar el mejor provecho a las posibilidades que nos ofrece la fría lógica. Por lo tanto, ambos componentes de la mente aportan recursos sinérgicos: el uno sin el otro resultan incompletos e ineficaces.

Afortunadamente, la era de la información se está abriendo a un nuevo sistema de valores en el que el corazón se une a la mente para trabajar juntos por el bienestar de la persona.

Todos hemos comprobado que, cuando aparecen problemas importantes en la vida, determinadas habilidades son las que nos ayudan a solucionarlos, es nuestra madurez emocional la que nos suele guiar cuando nos tenemos que enfrentar a situaciones difíciles o tareas muy importantes. Sin embargo, la educación continúa esforzándose por desarrollar la mayor cantidad de contenidos de las áreas cognitivas, no prestando suficiente atención al desarrollo de las habilidades emocionales del alumnado.

Hace 2200 años Platón decía: ”La disposición emocional del alumno determina su habilidad para aprender”. Pues bien, si el desarrollo intelectual de nuestros alumnos nos preocupa y hacemos lo posible por mejorar su nivel de aprendizaje, conviene recordar que, aún cuando el intelecto puede estar excelentemente desarrollado, el sistema de control emocional puede no estar maduro y en ocasiones logra sabotear los logros de una persona altamente inteligente. La emoción es más fuerte que el pensamiento, incluso puede llegar a anularlo. Seguramente recordamos algún momento donde esto nos ha sucedido. 

Entonces podemos preguntarnos: ¿Qué estamos haciendo para desarrollar las habilidades de madurez emocional de nuestros alumnos que les permitirán potenciar su formación académica y elevar su nivel de aptitud social y emocional? Pero ¿a qué nos referimos cuando hablamos de inteligencia emocional?

Estamos acostumbrados a relacionar la inteligencia con la capacidad de raciocinio lógico, con las competencias que componen el cociente intelectual como son la capacidad de análisis, comprensión, retención, resolución de problemas de índole cognitivo, etc. Sin embargo, en el mundo empresarial se está empezando a tener en cuenta y a valorar más la denominada "inteligencia emocional", que determina cómo nos manejamos con nosotros mismos y con los demás. El término surge de la siguiente manera.


En 1983 Howard Gardner desarrolló el modelo de Inteligencias Múltiples, donde proponía una nueva visión de la inteligencia como una capacidad múltiple, como un abanico de capacidades intelectuales, reconociendo que existen otros tipos de inteligencia aparte de la cognitiva. De los ocho tipos de inteligencias que definió Gardner, dos de ellas, denominadas inteligencia intrapersonal e inteligencia interpersonal llamaron la atención de Peter Salovey y John Mayer, psicólogos de dos prestigiosas universidades americanas, los cuales definieron sus competencias, presentándolas bajo el término “Inteligencia Emocional”. 

Esta expresión por lo tanto fue acuñada por estos dos psicólogos en 1990. Salovey y Mayer la describían como "una forma de inteligencia social que implica la habilidad para dirigir los propios sentimientos y emociones y los de los demás, saber discriminar entre ellos, y usar esta información para guiar el pensamiento y la propia acción". Sin embargo, ha sido a raíz de la publicación en 1995 del libro de Daniel Goleman, "La inteligencia emocional", cuando ha recibido mucha más atención en los medios de comunicación y en el mundo educativo y empresarial.

La inteligencia emocional es por lo tanto un conjunto de destrezas, actitudes, habilidades y competencias que determinan la conducta de un individuo, sus reacciones, estados mentales, etc., y que puede definirse, según el propio Goleman, como la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los de los demás, de motivarnos y de manejar adecuadamente las relaciones. Definimos las competencias de las que hablaremos a continuación como un conjunto de conocimientos, capacidades, cualidades y comportamientos que contribuyen al éxito en un puesto de trabajo o en la ejecución de una determinada tarea.


http://www.infantil.profes.net/especiales2.asp

Buen humor en el aula como “antídoto a la depresión y el bajo rendimiento” - Doctor Sonrisal


“El sentido del humor y el pensamiento positivo trabajan en nuestro beneficio y en el de los demás y suponen un antídoto contra la depresión y el bajo rendimiento”. Así lo señala Begoña García Larrauri, doctora en Psicología de la Universidad de Valladolid.
Según la experta, autora del libro Claves para aprender en un ambiente positivo y divertido, la persona optimista “evalúa la situación ante las dificultades de forma realista y además está más abierta a buscar soluciones”, por ello, el optimismo y el sentido del humor “deben enseñarse desde pequeños en el entorno familiar y escolar”.
De este modo, aunque las investigaciones sobre la influencia de la educación positiva en las aulas sean recientes, “algunos estudios subrayan ya el efecto favorable del humor sobre el aprendizaje, la retención de información y el rendimiento de los estudiantes”. 
http://www.unav.es/informacion/noticias

Directorio de Universidades de Chile - Doctor Sonrisal


Directorio de Universidades  Chilenas





La educación emocional del docente - Doctor Sonrisal


El proceso de conectarse con las emociones propias y ajenas, identificarlas, dominarlas y dirigirlas, es un objeto de aprendizaje constante, tarea que nos invita a reflexionar en nosotros mismos y a mirarnos en el espejo de los demás. Como docente es una invitación a revisar su relevancia como meta educativa. 
Frecuentemente los análisis que se realizan los docentes acerca del interés - desinterés de alumnos por aprender, quedan circunscriptos a lo que sucede en el otro -alumno. Son pocas las ocasiones en las que se vuelve la mirada sobre uno mismo. Cuando ello sucede, el análisis se centra en las dimensiones pedagogía y didáctica, quedando fuera lo psicológico-afectiva, y sin pensar que ocupa un lugar singular en la enseñanza y en el aprendizaje. La manera en que el docente se relaciona con sus alumnos, también influye en el interés de ellos por aprender. Desde el rol profesional docente, es preciso recuperar la ternura a través de la mirada, los gestos, la proximidad tan necesaria para interactuar con los alumnos en una sociedad cada vez más violenta.

Para cumplir con el objetivo fundamental en educación es formar personas competentes para la vida. Es decir formar alumnos más inteligentes emocionalmente. Éste es el objetivo prioritario. La forma es también, docentes inteligentes emocionalmente.

En su libro “Educación Emocional”  Lucas Malaisi, trata las habilidades emocionales como: 

- “ Autoconocimiento emocional de uno mismo
- Capacidad de tolerar las frustraciones 
- Menos comportamiento agresivo o autodestructivo.
- Más pensamientos positivos
- Tolerancia y buen manejo del stress
- Menor soledad y ansiedad social
- Aprovecho productivo de las emociones.
- Empatía : interpretación de las emociones (comprender el punto de las otras personas
- Manejo de las relaciones personales
Es necesario y urgente que el Docente posea un alto coeficiente emocional” 



http://www.diariodecuyo.com.ar/participar

El almacén de la Risa - Doctor Sonrisal



Una actividad que se llama " El almacén de la risa", extraída del libro La educación emocional del profesorado, de Inma Hernández nos ayudará a organizar muchos pensamiendos divertidos.

Busca en tu pasado situaciones que te hagan reír, ahora, cuando ya eres capaz de contemplarlas con la distancia necesaria. Introduce esas situaciones divertidas en frascos mentales. Esa será tu reserva de buen humor. Imagina que esos recuerdos divertidos también huelen bien. El frasco tiene un tapón de corcho y, que cuando lo destapas, te invade un ánimo distinto, como una fragancia de sentimientos positivos. Una vez que tengas tu propio almacén mental de risa, ensaya: actívalo hoy mismo. Abre los frascos y deja que su fragancia te ayude a desviar los pensamientos negativos que puedas tener. De este modo estarás reeducando los pensamientos a favor de tu desarrollo personal. ¡Recuerda destapar el frasco cuando lo necesites!


Para terminar, queremos hacerte estas sugerencias:
  •  Ríe abiertamente con tus alumnos, para que ellos entiendan que se puede aprender y divertirse, y así podrán recordar mejor lo aprendido porque estuvo rodeado de emociones positivas.
  •  Ríe también con tus colegas, porque la risa fortalece los vínculos y cambia el clima.
  •  Ríe  con tus seres queridos para relativizar las dificultades cotidianas. Ten siempre a mano tu reserva personal de recuerdos divertidos, para usarlos cuando los necesites.

La sonrisa del ciberespacio :-) cumple 25 años - Doctor Sonrisal - Red Latinoamericana Saludable



El creador de este emoticono es Scott E. Fahlman, profesor de investigación de la Universidad Carnegie Mellon, que estos días no tiene tiempo para dedicarse a su afición, la inteligencia artificial y sus aplicaciones informáticas. Está abrumado por las llamadas y felicitaciones que recibe en su despacho de Pittsburg.
Sonríe de oreja a oreja, de forma ficticia pero universal. Es el Smiley :-), el primer y más famoso emoticono de la historia que cumple mañana 25 años.


La omnipresente carita redonda festeja su cuarto de siglo por todo lo alto en su lugar de nacimiento, la Universidad Carnegie Mellon de Pittsburg (Pensilvania). Y lo hace sonriendo, claro.


Y no es para menos porque este icono ha revolucionado la comunicación no verbal en el ciberespacio: el pequeño Smiley ha logrado vencer las limitaciones que tiene el comunicarse por texto sin poder expresar emociones o expresiones faciales.


Con esta capacidad, que transmite únicamente por dos puntos, un guión medio y un paréntesis, el Smiley seguramente ha evitado algún que otro enfado injustificado entre internautas.


El creador de este emoticono es Scott E. Fahlman, profesor de investigación de la Universidad Carnegie Mellon, que estos días no tiene tiempo para dedicarse a su afición, la inteligencia artificial y sus aplicaciones informáticas. Está abrumado por las llamadas y felicitaciones que recibe en su despacho de Pittsburg.


Cuando Fahlman inventó este emoticono, tenía 34 años, y casi nadie utilizaba ordenadores. Menos aún enviaban mensajes, pero la Universidad Carnegie Mellon era ya un hervidero de innovación y de largas conversaciones electrónicas.


El :-) nació así:


Se colgaban mensajes fluorescentes con caracteres en naranja o verde constantemente en los boletines internos de la universidad frecuentados tanto por alumnos como por profesores.


Entre mensajes oficiales, preguntas científicas y contenidos más distendidos, alguien envió un correo bromeando sobre una supuesta contaminación en un ascensor, lo que desató un gran debate sobre el límite del humor en la red y cómo marcar los comentarios divertidos para que nadie se los tomara en serio.


Fahlman, que llevaba entonces solamente unos años como profesor en la Universidad de Carnegie Mellon, envió su respuesta con el siguiente contenido: "propongo la siguiente secuencia de caracteres para los bromistas: :-)", escribió. "Leedla de lado", aconsejó a los internautas.


El mensaje fue colgado en el boletín electrónico el 19 de septiembre de 1982 a las 11:44 de la mañana. Así fue cómo el Smiley vio la luz en la red hace exactamente 25 años.


En el mismo correo, Fahlman propuso utilizar :-( para aquellos mensajes que no son broma. Este símbolo pronto se convirtió en una herramienta para reflejar la frustración, el enfado o el desagrado de una persona.


La propuesta de este profesor fue acogida con gran entusiasmo entre los alumnos y empleados de la Universidad de Carnegie Mellon, y el Smiley saltó rápidamente a otras universidades y foros a través de la entonces todavía rudimentaria red.


En pocos meses aparecieron nuevas expresiones de "smilies" como el que se queda boquiabierta :0 ó el que guiña ;-). Se había creado un nuevo hobby entre los cibernautas.


Desafortunadamente, Fahlman no guardó una copia de su mensaje de aquél día de octubre, porque no le concedió mayor importancia a su invento.


Con el tiempo, sin embargo, se dio cuenta de que el fenómeno de su Smiley no iba a ser solamente una moda pasajera, sino que perduraría en el tiempo, que se iba a expandir por todo el mundo y al mismo ritmo que Internet entraba en más y más hogares.


Durante años "su" Smiley original había estado perdido, hasta que un compañero suyo de la Universidad Carnegie Mellon, Jeff Baird, lo localizó con otros tres amigos, haciendo un "esfuerzo heroico" y justo a tiempo para celebrar su entonces 20 aniversario, según cuenta el propio Fahlman en su página web.


Con motivo del 25 aniversario de su cara sonriente, Fahlman explicó a Efe que a pesar de los años transcurridos, sigue sin salir del asombro y ve divertido el éxito que ha tenido su invento.


Este estadounidense, que vive con su mujer en el campus de la misma Universidad, ve con orgullo y fascinación cómo "un pequeño mensaje que puse en unos 10 minutos, se ha transformado en algo que se ha extendido a todo el mundo", señala.

Fahlman nunca recibió una contraprestación económica por su invento, que utilizan cada día millones de internautas. 
Pero él cree que debe ser así: "es mi pequeño regalo para el mundo", dice.



Aprender con LA RISA Y EL BUEN HUMOR EN LOS NIÑOS de infantil - DOCTOR SONRISAL




LA RISA Y EL BUEN HUMOR EN LOS NIÑOS
La risa es uno de los primeros actos de socialización, los bebés cuentan con una vida tranquila, no tienen problemas y ríen mucho, es algo innato que puede ir borrándose con el paso del tiempo por dificultades y problemas que surgen en la vida. No debemos permitir que eso suceda, por el contrario, se debe fomentar, si la risa fue borrada por adversidades debemos aprender a liberarla nuevamente y así beneficiarnos de ella. BENEFICIOS MEDICOS

  • El cerebro libera catecolaminas, que son neurotransmisores asociados al placer y la felicidad; libera endorfinas, que son analgésicos naturales que disminuyen el dolor; y aumenta la secreción de serotonina disminuyendo así los estados depresivos.
  • Aumenta las defensas (glóbulos blancos) fortaleciendo el sistema inmunológico y favorece la recuperación frente a una enfermedad.
  • Relaja los músculos combatiendo el estrés.
  • Es un ejercicio físico que aumenta la actividad del diafragma, cara, tórax, extremidades y pulmones.
  • Estimula el sistema linfático, circulatorio, muscular: Dilata los bronquios, incrementa el volumen respiratorio, baja la tensión arterial, disminuye el ritmo cardiaco.
  • Beneficia la digestión: el reír es un masaje al tubo digestivo, incrementando el tránsito intestinal evitando el estreñimiento.
  • Incrementa la autoestima, tranquilidad, relajación, tolerancia, ánimo, etc.
  • En el caso de niños hospitalizados, el uso de la risoterapia se hace necesario, puesto que estos niños sufre múltiples cambios radicales: exámenes, tratamientos, rupturas con sus vínculos familiares, con sus pertenencias, con sus amigos; lo cual les genera angustias que pueden ser contrarrestadas con los beneficios de la risa y el buen humor.



BENEFICIOS ACADEMICOS
  • El aprendizaje se hace estable y duradero.
  • Convoca la atención de los alumnos ayudando a retener la información, estimulando la imaginación, creando un ambiente agradable, interesante, alegre y estimulante haciendo que las clases se sienten cortas y se hacen menos monótonas.
  • Ayuda a socializar, animar, aumentar la comunicación.      
En general, la risa expresa placer, felicidad y unión social, trayendo seguridad emocional y beneficios medicinales, es una expresión de vitalidad e indicador de buena salud facilitando el desarrollo del niño. Vivir en un ambiente alegre y divertido es la mejor vitamina para tu hijo y para toda la familia, que no cuesta nada y sólo necesitas buen humor.


Las ventajas de utilizar el humor en la educación - Doctor Sonrisal - Red Latinoamericana Saludable





Mónica Guitart es docente de Estadística en la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo), pero sus clases tienen un elemento que "ablanda" la dureza de la asignatura que dicta: el humor. Para ella, reír es un recurso didáctico que mejora el rendimiento de los alumnos y los predispone de otra manera al aprendizaje, mientras que para el docente representa la oportunidad de establecer otro tipo de relación con el estudiante.

En esta entrevista, Guitart (qué investiga hace una década sobre el humor en la educación) explica cuáles son las ventajas de enseñar en un contexto humorístico. "Nuestra meta como docentes no debe ser la de convertirnos en comediantes, sino la de mediar pedagógicamente a través del humor", define claramente.

¿Cómo se puede utilizar el humor en la enseñanza?


Para utilizar el humor en la enseñanza no hace falta ser gracioso ni divertido, a veces ni siquiera es necesario hablar o recordar los chistes, basta con tener sentido del humor y encontrarle sentido a su uso en la educación. Si los alumnos consideran que el chiste tiene gracia, tratarán de recordarlo y al mismo tiempo recordarán aquello que ha querido poner de relieve logrando así, que quede el concepto.

¿Qué recursos del humor son útiles en el aula?


Anécdotas personales, citas, historietas, cartas, relatos breves, listas e instructivos, analogías, definiciones, metáforas, observaciones y ocurrencias, pizarrones, letreros y afiches. Hay que animarse a usar recursos humorísticos sin miedo al ridículo, aprender todo lo que sea posible sobre los alumnos, hablar el lenguaje de ellos y disfrutar del buen humor. Una técnica básica del humor es dirigirse al público con un vocabulario que le sea familiar y que provoque esa ruptura entre lo obvio, lo esperado y el desenlace sorpresivo y sorprendente de la situación humorística.

¿Qué efectos tiene usar estos recursos humorísticos?

Los efectos del humor en la enseñanza son tan variados como los aspectos que el humor, por sí mismo, involucra en su estudio. El humor y su correlato, la risa, proporcionan importantes beneficios físicos, psicológicos y sociales. No podemos dejar de pensar que la risa y el humor deberían tener papeles protagónicos en nuestras vidas, como ya lo han advertido, entre otros, los investigadores de las ciencias de la salud y de la comunicación. Así que no hay dudas de que el humor es un arma poderosa en la educación. Puede atraer la atención, crear lazos y hacer más recordable un concepto. Además, puede aliviar tensiones, estrechar vínculos y motivar a los alumnos si es el tipo de humor adecuado a la edad y las circunstancias.

¿Y cómo se hace para distinguir el límite entre usar el humor y "hacerse el gracioso"?


Obviamente, hay que distinguir entre ser gracioso y saber comunicar nuestro sentido del humor. Todos sabemos apreciar un chiste, ¡nuestros alumnos también! Los alumnos pueden apreciar el humor de los docentes, más específicamente, su sentido del humor, sin necesidad de ser "payasos". Nuestra meta como docentes que usamos el humor como un recurso didáctico no debe ser la de convertirnos en comediantes, sino la de mediar pedagógicamente a través del humor. Al ser docentes, y en mi caso, ¡de Estadística!, contamos con una gran ventaja: nadie espera que seamos graciosos. Si no sabemos contar chistes podemos deslizar alguna sutileza, jugar con las palabras, comparar situaciones, redactar problemas con situaciones graciosas, presentar una viñeta, etcétera.

¿Y ese "buen humor" repercute en el rendimiento de los alumnos?
Sí, porque los alumnos distendidos producen mejor. La solución creativa a los distintos problemas surge al animarse a flexibilizar nuestro razonamiento, sin temor al ridículo y, tal vez, sólo a partir de un dibujo, como disparador de un camino de solución.

¿Cuál es la primera respuesta de sus alumnos cuando les propone una situación humorística?

El primer día de clase es especial porque cuando hago chistes no saben si se pueden reír, entonces surgen risitas entre tímidas y de cortesía. Luego se van animando, y poco a poco, comienzan a reír y disfrutar. Pero en general la respuesta es inmejorable. Crea entre nosotros una relación amena y distendida que les permite acercarse a la asignatura sin miedos, animándose a preguntar y participar con tranquilidad. Tras cada chiste surgen réplicas al mismo, pero réplicas que suponen subir la apuesta, es decir, volver a pensar el concepto involucrado en el chiste y buscar relaciones o consecuencias.

¿Cuándo descubrió que el humor podía ser una herramienta para sus clases?

Fue hace más de veinte años, aunque sólo hace unos diez años que investigo sobre su uso en la educación y sus posibilidades de implementación. En un principio, usaba el humor como manera de acercarme emocionalmente a los alumnos, pero luego vi que las anécdotas (personales o no), la invención de chistes o historias, el juego de palabras y otros recursos humorísticos, permitían que mis alumnos recordaran los conceptos que les enseñaba.

¿Cualquier docente puede utilizar el humor en una clase?

No puede ser utilizado por alguien que no lo desee o no tenga interés en implementarlo, ya que lo más importante es sentirlo, tener ganas de comunicar con humor y creer que sirve para la clase. Difícilmente surta efecto un chiste dicho por un profesor que no tenga una buena relación con sus alumnos, porque el sentimiento será: "Y encima se quiere hacer el gracioso". Ni el mejor de los chistes es bien recibido de alguien a quien no estimamos. Pero si el docente disfruta las clases y la interacción con sus alumnos a través del humor, logrará que los chistes considerados graciosos sean recordados y al mismo tiempo recordarán aquello que ha querido poner de relieve. Además, logrará provocar momentos de aprendizaje y distensión, lo cual favorece la atención y la creatividad.

¿Y puede ser usada esta herramienta para cualquier disciplina educativa y a cualquier edad?

Sí, sin dudas. La dificultad está en los que deben usar el humor. Muchos lo consideran como algo frívolo, incompatible con la educación, ya que enseñar con humor hace que se pierda el rigor científico. ¡Cómo se va a ?ensuciar? la formalidad e importancia de una ciencia (cualquiera sea) con un chiste! El humor puede emplearse en la enseñanza como recurso para amenizar y distender, pero también puede tener otros empleos. Pablo Flores, investigador español, aboga por el empleo del humor en las comunicaciones entre educadores matemáticos, con el fin de favorecer el contraste de representaciones. La situación humorística utilizada para educar es como una píldora, un concentrado que produce una intuición, no siempre ayuda a hacer un recorrido cognitivo completo, pero lo puede suscitar, movilizar, motivar, y en los casos que ya se ha construido el aprendizaje, logra reforzarlo y fijarlo.

¿Qué lugar ocupa el estudio del humor en la enseñanza en Lationamérica y en el mundo?

Si bien hay importantes estudios sobre el humor en la enseñanza, no son abundantes y, casi siempre, hacen referencias a experiencias personales desarrolladas por investigadores que destacan las virtudes y rara vez presentan una crítica formal o las desventajas de su implementación. La mayoría de los estudios son europeos y estadounidenses. Creo que esto se debe a la falta de apoyo que se da a las investigaciones en Latinoamérica, y en especial, a estas temáticas, y no al interés que los docentes latinoamericanos tenemos para mejorar nuestras clases a través del humor. Aunque, vale aclarar, existen excelentes docentes de distintas partes del mundo que rechazan el uso del humor en clase.

Las risas en clase, sin ser motivadas por los docentes, son causa de sanción inmediata o del clásico comentario: "Cuéntenos el chiste, así nos reímos todos...", pero, ¿y las risas motivadas por los docentes?. Lamentablemente, son escasas. Los docentes tienen miedo a perder el control, a ser objeto de burlas, a exponerse demasiado, a ser considerados menos académicos. La seriedad impera en la educación, ¡cotiza muy bien y está en alza!

¿Pero es que está mal visto reírse en clase?

Sí, el humor y la risa prácticamente están prohibidos en el aula, censurados por los mismos docentes. Hemos dicho que son pocos los investigadores en educación y los docentes que se han dedicado al estudio del humor, o que aplican de manera programada el humor como recurso didáctico. ¿Y por qué ocurre esto? En parte, porque la risa y el humor siguen resistiéndose a una definición teórica y su estudio empírico o teórico es muy complejo, pero fundamentalmente porque se cree que es algo "poco serio", sin nivel, que no aporta demasiado, que si surge espontáneamente... bueno, está bien... pero... ¿planificarlo, prepararlo, pensarlo como motivador o disparador para fijar conceptos, para incitar a la crítica?... ¡Jamás!



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